Celebran la cultura andina con homenaje al Sol en NYC

La cita es el domingo, 25 de agosto, en el parque Union Square
Celebran la cultura andina con homenaje al Sol en NYC
Participantes en la Fiesta del Sol.
Foto: Cortesía

Nueva York — La cosmovisión andina del Inti Raymi, el milenario festejo en honor al Sol del antiguo Imperio Inca, se celebrará en una ceremonia impulsada por la frase “sin banderas, sin fronteras”, que busca la unidad de los pueblos de América.

El festejo, realizado en Nueva York desde 2001, incluye sesiones de meditación, música tradicional, artesanía, comida y chamanes que compartirán sus conocimientos en medicina tradicional con los asistentes.

Este año, la cita es el domingo, 25 de agosto, en el parque Union Square.

Fanny Guadalupe, fundadora del colectivo de danza andina Sisa Pakari en Woodside, Queens, explicó que la “Fiesta del Sol”, como se le conoce al encuentro, obedece a la profecía de Atahualpa, considerado el último gobernante incaico.

El monarca, cuyo nombre en Quechua significa “gallo”, pronosticó que cuando el águila, el quetzal y el cóndor volaran juntos, los pueblos del norte y del sur vivirían en paz.

“Se refiere a la unidad de las naciones de Sudamérica, Centroamérica y Norteamérica, por eso la ‘Fiesta del Sol’ invita a todas los pueblos a danzar en armonía con la Pachamama (tierra)”, indicó Guadalupe.

Unos 220 danzantes y artesanos de México, Bolivia, Ecuador, Perú, Puerto Rico y Chile se congregan en la actividad, que este año se conmemora dos meses más tarde, por dificultades para conseguir el permiso de uso para el espacio.

Guadalupe, que desde 1998 dirige Sisa Pakari— que en Quechua significa “Flor del amanecer”— enfatizó que el evento expone la riqueza cultural de la comunidad latina.

“No sólo somos mano de obra, somos herederos de un cosmos de sabiduría ancestral y debemos enorgullecernos de nuestras raíces fuertes”, dijo la fundadora.

La joven ecuatoriana Sandra Dutan, elegida como ñusta o “Virgen del Sol”, comentó que las nuevas generaciones necesitan conectarse con su historia.

“En el proceso de inmigración nuestra identidad puede diluirse generación tras generación hasta perderse. Festejos como Inti Raymi nos dice de dónde venimos y nos guía hacia dónde ir”, manifestó.

La elección de las ñustas no se reduce a un concurso de belleza. Líderes danzantes y sus colectivos favorecen a las jóvenes con una trayectoria de ayuda a su comunidad, con conocimiento de la cultura andina y su valor como mujer de origen indígena. Las ñustas son seleccionadas por cada grupo participante.

Cenón Aranda, director del grupo de danza boliviana Khana, comentó que la celebración coincide con las creencias de otras culturas.

“Las ceremonias de solsticio se realizan en varios pueblos de América, coincidimos en nuestra cosmovisión. Somos hermanos del Sol y bailamos gozosos para alegrar a la Madre Tierra”, indicó.

Bebidas como la chicha y platos como los choclos y el hornado son parte del menú que se puede encontrar en el Inti Raymi.

Los yachas, conocedores de la medicina tradicional inca, también estarán en la fiesta ofreciendo consultas. Se cree que estas personas tienen la capacidad de curar con las manos mediante el flujo de energía.

William Chimborazo, quien organiza el Inti Raymi en el Museo Nacional del Indígena Americano en Manhattan, desde hace cuatro años, indicó que los inmigrantes están en una constante búsqueda de la reconexión con sus raíces.

“Los inmigrantes continúan buscando a sus curanderos o chamanes, como respuesta a una difícil navegación en el sistema de salud”, dijo el experto en sabiduría ancestral. “Los médicos tradicionales vienen de sus países para ofrecerle consulta a su pueblo”.