A punta de golpes contra la delincuencia

A punta de golpes contra la delincuencia
La práctica deportiva como el boxeo busca rescatar a los jóvenes para darles una oportunidad de sobresalir.
Foto: EDLPFotos: Zaira Cortés

Brooklyn — En un ejemplo de cómo los deportes pueden ayudar a los jóvenes en riesgo, Frank Galarza asegura que el boxeo le salvó la vida. Este campeón de los Guantes de Oro de 28 años, perdió a sus padres cuando era niño, fue criado por sus tíos y a temprana edad se fue a las calles.

“Yo vendí drogas e hice cosas malas”, confesó el prospecto de los pesos mediano-junior, conocido en el mundo del boxeo como Frank “Notorious” Galarza, con un récord profesional de 10-0. “Pero cuando entré en un gimnasio de boxeo en mi comunidad, mi vida cambió completamente”.

Ese cambio de vida que consiguió a través del boxeo, Galarza quere dárselo a los niños y jóvenes de su comunidad de East New York, en Brooklyn, en el gimnasio de boxeo Starrett City Boxing Club, donde él se entrena.

Para tal fin, Galarza se hizo miembro de Fight for Peace, organización sin fines de lucro fundada por Luke Dowdney en 2000, con un programa que combina el boxeo, la educación y servicios para jóvenes. Su propósito es ayudar a promover la paz y el desarrollo personal en niños y jóvenes que viven en ambientes de pobreza social y económica.

“Yo llevo un mes con Fight for Peace y el lanzamiento oficial será en septiembre, cuando empieza el año escolar”, dijo Galarza. “Yo creo que antes de uno ser campeón en el ring, debe serlo fuera, en la comunidad, ayudando a los jóvenes”.

Para hacerse miembro, Galarza viajó a la sede de Fight for Peace en Brasil, “donde me entrenaron para usar sus métodos sobre cómo trabajar con los muchachos con problemas, y cómo instalar mi propio programa”.

El programa de Galarza es patrocinado por Life Changing Project, una campaña nacional que respalda a jóvenes en comunidades de Nueva York afectadas por el crimen y la violencia. El proyecto pertenece a la línea de ropa deportiva LUTA Sportswear, la cual ofrece el 50% de sus ganancias para financiar a los programas participantes.

“Nosotros estamos recibiendo solicitudes y pensamos empezar con unos 30 muchachos, y vamos a trabajar con sus escuelas y los padres para que los jóvenes hagan sus tareas y no falten a clases”, dijo Galarza.

“En nuestras comunidades hay muchos jóvenes que venden drogas o andan en pandillas y tienen armas. Nosotros queremos que esos jóvenes cambien de vida a través del boxeo como me ocurrió a mí”, recalcó.

El excampeón mundial de peso welter y embajador de LUTA, Luis Collazo, expresó que a los 12 años inició su entrenamiento en el gimnasio Starrett City Boxing Club, luego de que su padre, un fanático del boxeo, lo encaminara en este deporte.

“Crecí en un barrio duro, y si no fuera por el gimnasio tal vez mi vida habría terminado en nada bueno”, indicó. “Es difícil saberlo, pero estoy agradecido de que el box me salvó de las calles”.

Collazo destacó que Fight for Peace será un pilar fuerte en las comunidades pobres. “La delincuencia está rondado a los chicos con pocas oportunidades”, dijo. “El deporte tiene el poder de darles una mejor vida y estoy orgulloso de ser parte de esta labor”.

Will Vargas, entrenador de Collazo y Galarza, comentó que el gimnasio exige a los jóvenes comprometerse a obtener buenas notas como parte del requisito para recibir entrenamiento.

“Los padres vienen con las notas de sus muchachos en mano, orgullosos de que son buenos en la escuela y en el deporte”, dijo Vargas, con 35 años de experiencia como entrenador. “La disciplina va más lejos del ring, se aplica a la vida”.

Luke Dowdney, fundador de LUTA, dijo en un comunicado de prensa que los centros de entrenamiento fueron seleccionados por su trabajo con los jóvenes directamente afectados por la delincuencia y la violencia, y su compromiso con el desarrollo de servicios que combinan el boxeo y las artes marciales con el desarrollo personal y las oportunidades de educación.

Los jóvenes tendrán acceso a servicios que incluyen clases de boxeo diseñados para fomentar la disciplina y la autoestima, y programas de tutoría para complementar su educación.