Cierre de escuelas no es una solución clara

Cierre de escuelas no es una solución clara
La Christopher Columbus High School cerrará este año escolar.
Foto: EDLP Fotos: José Acosta

NUEVA YORK — Además de los nervios habituales por el nuevo año escolar que empieza la semana que viene, muchos padres y alumnos se enfrentan a la inquietud de que sus escuelas están en proceso de cierre. Para algunas, eso significa todavía varios años de funcionamiento. A otras, como la Christopher Columbus High School, CCHS, de El Bronx, les llega a su cierre definitivo.

La directora de la Columbus, Lisa Maffei-Fuentes, quien lleva 10 años al frente del centro escolar, dijo que de una población escolar de unos 4,000 estudiantes, la CCHS arriba a su último año con sólo 234 alumnos. Debido al cierre, sólo recibirán las clases estatales básicas disponibles.

“Los alumnos no van a tener cursos de Advance Placement (clases a nivel universitario), ni clases de arte, ni de español, ni de tecnología”, dijo Fuentes. “Sólo van a tener las asignaturas establecidas por mandato estatal: inglés, matemáticas, y ciencia; lo mínimo”.

Fuentes dijo que por falta de fondos, los alumnos tendrán que tomar algunas clases vía Internet, entre ellas las de arte, español, y música.

“Es el síndrome por el que atraviesa una escuela en proceso de cierre”, dijo Fuentes. “Lo mejor para el alumno es recibir docencia de un maestro en persona, no a través de Internet. Pero como sólo tenemos dos clases, no podemos pagar un salario completo de un maestro de $85,000”.

El cierre de escuelas es una de las prácticas más controversiales de la administración del alcalde Michael Bloomberg. En marzo pasado, el Panel de Política Educativa de la ciudad aprobó el plan de cerrar, co-ubicar o eliminar 22 escuelas públicas. Desde que el alcalde tomó las riendas de la educación pública en 2002, la ciudad ha cerrado unas 142 escuelas con problemas de bajo rendimiento.

Al Departamento de Educación, DOE, le tomó cerca de una década poner en la lista de cierre permanente a la CCHS. La Columbus obtuvo una D en su último reporte de rendimiento, con sólo un 37% de graduaciones de estudiantes en cuatro años.

Fuentes atribuyó el bajo rendimiento a que la escuela acoge muchos estudiantes con problemas de formación, en su mayoría inmigrantes recién llegados al país, muchos de ellos hispanos.

“Teníamos estudiantes de secundaria con niveles de tercero de primaria en lectura y matemáticas”, dijo Fuentes.

Para Vanessa Ramos, del Committee for Hispanic Children and Families, “el cierre de escuela no resuelve el problema de la falta de aprovechamiento académico”. Según Ramos, se necesita una reforma educativa que ayude especialmente a los menores que no hablan inglés. “Eso incluye contratar maestros bilingües capacitados”, precisó.

A los padres que tienen hijos en escuelas en proceso de cierre, Ramos les aconseja que se unan y hagan las demandas necesarias antes las autoridades escolares y los oficiales electos, “para que mantengan abierta la escuela, y sobre todo para que sus hijos reciban buena educación”.

En el campus de la Columbus hay otra escuela que va a cerrar este año: La Global Enterprise Academy, también por bajo rendimiento.

Edward de los Santos, de 18 años, uno de los alumnos, dijo que el problema se debió a que muchos de los estudiantes se inscriben pero no van a la escuela o faltan mucho.

“Mi grupo es de 70 estudiantes, y sólo nos vamos a graduar de 30 a 40. El resto no se graduará porque no toma exámenes y no asiste a la escuela, y eso lo toman en cuenta para medir el desempeño del centro escolar”, dijo De los Santos, quien estudiará Ingeniería en Sistemas y Computación.

Otra de las 22 escuelas en lista negra que comienzan este año su proceso de cierre es la M469 Choir Academy of Harlem.

El padre Nelson Rodríguez, de 41 años, dijo que la Choir Academy empezó a desmoronarse académicamente cuando murió su fundador hace cuatro años, el Dr. Walter J. Turnbull, que estableció un modelo de enseñanza a través de la música y el canto que “era excelente”.

“Luego el DOE quitó el modelo y se perdió la disciplina y empezaron los problemas académicos de los niños”, dijo Rodríguez. “Es triste que la cierren. Deberían mejor reponer el modelo de Turnbull y apoyarla con fondos para que recupere su época de gloria”.

La Choir Academy of Harlem, con grados del 6º al 12º, empezará el año sin el sexto grado, para que los salones sean ocupados por las cinco escuelas que se han instalado en la sede, localizada en el 2005 de Madison.

En el caso de la P.S. 132 Juan Pablo Duarte en el Alto Manhattan, la presión popular evitó su cierre, y en sus instalaciones fue co-ubicado otro centro escolar.

“Pero como quiera perdimos uno de los programas claves en el desarrollo educativo de nuestros niños: la clase transicional, que le daba a los niños recién llegados al país clases 60% en español y 40% en inglés, hasta que mejoraran su nivel de inglés”, dijo Carmen Rojas, de la organización Padres Abogando por los Niños que lideró las manifestaciones.

“En lugar de pagar a un nuevo equipo para empezar una nueva escuela, el DOE debió tomar esos fondos para ayudar a la escuela a mejorar su desempeño”, agregó.

David Peña, portavoz del Departamento de Educación, dijo que el proceso de cierre incluye una notificación por escrito a los padres cuando la escuela de sus hijos es puesta en la lista de cierre.

“También realizamos audiencias públicas y votaciones en las cuales los padres son bienvenidos a participar y proveer comentarios y sugerencias”, dijo Peña.

El DOE, según Peña, ofrece “numerosas ayudas a estas escuelas, y cuenta con redes dedicadas a trabajar con estos centros educativos y proveer ayuda para que los estudiantes reúnan los requisitos necesarios para graduarse a tiempo”.

Peña indicó que este año, por primera vez, van a instituir una nueva opción de transferencia para los estudiantes en escuelas en proceso de cierre. “Con esta opción, a dichos estudiantes les damos prioridad si eligen transferirse a otra escuela”, dijo Peña.

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