Músicos tocan más fuerte para que los escuchen

Músicos tocan más fuerte para que los escuchen
Los grupos y artistas mexicanos han unido sus géneros musicales a fin de promoverse en una ciudad tan competitiva como Nueva York.
Foto: cortesía

Se mueven aquí, allá y acullá. Todos quieren la foto, la fortuna, y junto a ello la fama, algo que a juicio de muchos no es fácil de alcanzar en una ciudad tan demandante como Nueva York.

La proliferación de grupos musicales mexicanos en diversos géneros y la falta de promoción, ha obligado a diversos artistas a repensar sus métodos y trabajar en conjunto con el fin de hacerse más visible entre el público.

Para ello, crearon los denominados Premios Gruperos, que pretenden reconocer los talentos locales de Nueva York, y de alguna forma lanzarlos al mundo de la fama.

“Estamos cansados de que los músicos de origen hispano salgan de Los Ángeles, Chicago y Miami. Aquí hay talento, pero hay que darlos a conocer”, dijo Ricardo Ríos, presidente de la Unión de Cantantes de México y organizador de dichos reconocimientos. “También nos desespera la actitud de algunos medios que mantienen la puerta cerrada a las expresiones locales.

“Trabajamos para realizar eventos que nos permita colocar en la palestra a músicos y artistas y de esta forma atraer a los medios. Esta es la única forma de lograr algo”.

De esta forma, los Premios Gruperos se ha convertido en un punto de referencia para los grupos locales, quienes buscan convencer a los aficionados a través de eventos y fiestas populares.

Jorge Hernández, quien es presidente de la organización Fiestas Patrias Mexicanas, expresó su frustración por la falta de espacios para los talentos locales. “Las estaciones de radio hispanas no tocan la música de los grupos y por eso muchos de nosotros nos hemos dado a la tarea de promoverlos con nuestros métodos. Esos premios son una opción”.

Dicha situación ha permitido que diversos grupos se lancen a la tarea ya no sólo de tocar música de mariachi, sino que han comenzado a explotar otros géneros que incluso no son originarios de México.

Un ejemplo de ello se encuentra en el grupo Yairazu, de Genaro Delgado, y el cual toca los ritmos de cumbia, bachata, merengue y duranguense. Sus diez miembros trabajan de día en otros sectores, mientras que cantan los fines de semana. Su auditorio va desde mexicanos hasta dominicanos.

Yariazu tiene como base Brooklyn, aunque ellos se mueven por todo el estado de Nueva York. “Donde nos inviten a cantar, ahí vamos”, dijo Delgado. “La comunidad mexicana ha crecido y con ello el gusto por la cumbia se ha incrementado. Sabemos que este ritmo tiene mucho arraigo entre la gente, aunque no descartamos otros ritmos”.

Los integrantes de este grupo tienen entre 30 y 45 años, y hasta la fecha han grabado dos discos.

Arnulfo González, del grupo musical Hermanos González, se ha especializado en la música regional de Oaxaca, conocida como chilena, y a la fecha lleva dos discos. Para el joven mexicano, cantar ha sido parte de su vida y considera que en Staten Island su grupo ha sido un factor de unidad entre los mexicanos.

“A mis presentaciones van gente de Oaxaca y de todas partes de México. Creo que la música ayuda a que la gente se apoye el uno al otro, y eso nos llena de orgullo”, dijo Gonzalez.

Sabás Bravo, originario de San Felipe de Tepemaxalco, Puebla decidió iniciar su grupo, al que bautizó con el nombre de Pantano. Ellos han crecido y no duda en presumir de la enorme cantidad de seguidores en cada uno de sus presentaciones. “La gente nos conoce y cuando vamos a tocar nos piden éxitos de nosotros. Mi música ayuda a que la gente se traslade a sus lugares de origen”, dijo.

Aunque para muchos grupos la música no da aún para comer, ellos no se pueden quejar. “Nos mantenemos de nuestra música y de ahí salen los gastos para pagar la renta y la transportación”, sentenció Bravo.