Guardianes llevaban drogas a las cárceles

San Juan/EFE — Doce empleados de varias cárceles de Puerto Rico fueron detenidos ayer por autoridades federales en la isla, tras ser acusados de introducir sustancias controladas, mayormente heroína, en varias instituciones penales.

La Fiscalía federal de Puerto Rico detalló que las penas a las que se enfrentan los detenidos podrían alcanzar los veinte años de prisión.

Once de los detenidos por agentes del FBI se encontraban en Puerto Rico y uno en el estado de Connecticut. Entre ellos hay un alguacil del Tribunal de Ponce, al sur de la isla, seis oficiales de custodia, una enfermera y cuatro civiles.

La Fiscalía detalló que la enfermera y dos de los guardias penales detenidos trabajaban en la Cárcel de Bayamón, ciudad aledaña a San Juan, donde filtraron droga, mayormente heroína.

Los detenidos también introdujeron drogas, siempre según la acusación, en las prisiones de Ponce, Guayama y la Cárcel de Mujeres de Vega Alta, así como en el Centro Médico de San Juan, principal hospital de Puerto Rico.

Los detenidos serán llevados ante un magistrado federal para la vista inicial en su contra.

“La corrupción de los empleados públicos mina la construcción de la seguridad de nuestra nación, nuestra seguridad en general y la confianza de la sociedad en aquellos que son elegidos para protegerla y servirla”, defendió ayer la fiscal federal Rosa Emilia Rodríguez Vélez, quien advirtió que “no se tolerará” este tipo de “corrupción y negligencia”.

La misma defensa hizo el agente especial del FBI asignado a este caso, Carlos Cases, quien insistió en un comunicado en que “los empleados públicos corruptos minan también la confianza en el sistema de Gobierno de Puerto Rico.Los nombres de los guardianes implicados en el tráfico de drogas no fueron revelados por las autoridades encargadas de la investigación.