Península: una obra llena de sabor latino

Península: una obra llena de sabor latino
El elenco de Peninsula, al centro el actor Josué Gutiérrez que encabeza el reparto y a la derecha Marc Sinoway.
Foto: cortesia

Nueva York — Una desgarradora historia llena de poesía, sexualidad e intensidad, es la que nos ofrece la obra de teatro Península, escrita por Nathan Wright y dirigida por Nadia Foskolou.

La historia relata la vida de Tiago, un guapo joven brasilero quien decide escapar de la pobreza en Rio de Janeiro para dedicarse a trabajar como inmigrante en un pueblo relativamente tranquilo al norte de Michigan.

Sin embargo, desde que inicia esta trayectoria el joven parece tomar decisiones equivocadas que terminan llevándolo finalmente a la tragedia.

La puesta en escena formó parte de la versión número 17 del New York International Fringe Festival que ya concluyó, sin embargo, el éxito de la obra fue tan rotundo que se han agregado nuevas funciones para quienes se la perdieron.

Conversamos con sus protagonistas, el mexicano Josué Gutiérrez y el dominicano Marc Sinoway, respecto a este reto y lo que les ha representado su origen en el complicado mundo teatral.

Aunque a veces es difícil percatarse de su origen latino ya que tiene cabello castaño claro, piel blanca y ojos verdes, todas las dudas se clarifican desde el momento en que se escuchan las primeras palabras de la boca de Josué Gutiérrez con su distintivo acento mexicano.

Con tan solo 25 años, Gutiérrez sorprende por su expresiva actuación en Península en la que interpreta a “Tiago”, el personaje principal. Su interpretación incluye una gran cantidad de monólogos los cuales según él, memorizó fácilmente porque están escritos como si fueran una canción.

Educado en Wabash College de Indiana, el mexicano no supo desde el principio que quería ser actor, y de hecho completó una carrera en matemáticas. Pero gracias a que también había realizado audiciones para obras de teatro en la universidad, decidió seguir sus impulsos y hacer una carrera en las artes.

El actor logró entonces ingresar a una maestría en actuación en la universidad de Columbia y fue de esta forma que se vinculó a la obra. Dice que a pesar de tener pasión por la actuación, no siempre fue fácil para su familia aceptar esta vocación.

“No lo entienden muy bien, piensan que seguimos en un estado de Peter Pan, en la tierra de nunca jamás, y más para una familia que viene de ganar dinero”, dice el artista sobre la reacción inicial de sus padres. Actualmente ya aceptan su carrera artística.

Respecto al proyecto de Península, manifiesta que le llamó la atención el hecho de que tenga tanta narración, lo que le permite jugar con las perspectivas del público.

“Lo que Tiago está viendo lo está contando. Tú lo quieres ver a tu manera pero yo no voy a dejar que lo hagas porque es la historia de Tiago y quiero que la escuches”, asegura.

El joven actor afirma que tampoco se siente amenazado con la posibilidad de llegar a ser encasillado en papeles latinos porque es consciente de que su aspecto y acento neutral en inglés, no dan pie a esa posibilidad.

En Península, Marc Sinoway interpreta a Nelson, el villano de la historia quien sorprende por la oscuridad y desesperación de su personaje.

Pero en la vida real, Sinoway, cuya madre es dominicana y su padre de ascendencia rusa, posee una personalidad carismática y simpática muy distinta a la su malvado personaje, y reconoce en su imperfecto español que se identifica más con su lado quisqueyano.

Dice que cuando era pequeño viajaba mucho a Santo Domingo y que actualmente siempre pasa navidad y año nuevo en Punta Cana.

Con franqueza el dominicano recordó que su deseo inicial desde joven era convertirse en un VJ de MTV, pero al realizar una audición le recomendaron dedicarse a los comerciales y luego a la actuación en telenovelas.

Al igual que muchos artistas, Sinoway enfrentó presiones por parte de su familia para escoger una senda laboral diferente.

“Cuando comencé, mis padres me dijeron que habían pagado mucho por mi educación para que me dedicara a ser actor. Mi padre me dijo que yo tenía que ser capaz de mantener una familia, pero eso fue antes de que saliera del closet”, señala.

Según Sinoway, cuando reveló su orientación sexual no era tan sencillo establecer una familia para los homosexuales, y es por esta razón que sus padres dejaron pasar el hecho de que el joven quisiera dedicarse a la actuación, ya que posiblemente no tendría necesidad de mantener una pareja e hijos.

Las cosas en ese aspecto han cambiado radicalmente y actualmente Sinoway se enorgullece del apoyo que ha recibido por parte de sus progenitores en su carrera.

El actor también señaló que fueron muchas los elementos que le llamaron la atención de Península.

“Pensé que era increíble que tantas cosas pasaran en el escenario al mismo tiempo. Creo que es muy triste y desgarradora. Trata con asuntos de humanidad, tiene sexualidad, raza, clase, padres abusivos… así que yo estaba atraído hacia todo”, asegura. “Pero sobretodo la idea de que en cada momento todos podemos hacer elecciones”.

Sinoway afirma que su raza puede favorecerle o afectarle a la hora de obtener papeles, ya que la ambigüedad étnica que posee le sirve para interpretar latinos, brasilero, judíos, etc. Sin embargo, en esta obra asegura que no era lo suficientemente blanco para interpretar el papel de Bennett.

Sin duda el joven vive orgulloso de su origen, y expresa que su sangre latina lo hace sentirse muy cómodo con su sexualidad, es por ello que muchas veces se le ve como un seductor.