Abogan por liberación de espías cubanos

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Abogan por liberación de espías cubanos
Cientos de jóvenes participan en un acto efectuado en la Universidad de La Habana (Cuba), como parte de la campaña por la excarcelación de cuatro agentes de la isla que cumplen condenas por espionaje en Estados Unidos.
Foto: efe

LA HABANA — El faro de La Habana, instituciones, puertas, árboles y miles de cubanos lucieron ayer cintas amarillas con las que buscaron hacer llegar un mensaje al gobierno de Estados Unidos: que deje en libertad a los cuatro agentes de inteligencia presos en ese país.

“El simbolismo de la cinta amarilla tiene un impacto fuerte en la mente del norteamericano. Es un mensaje de amor, que apela a los sentimientos”, expresó a periodistas el exagente de inteligencia René González, quien encabeza la campaña por la excarcelación de sus cuatro colegas. “Estamos tratando de enviarle el mensaje de que también somos humanos”, agregó.

González, su esposa e hija encabezaron una de las varias marchas y encuentros -cada uno de centenares de personas- que se realizaron ayer en la isla y se sumaron a otras actividades en conmemoración del 15 aniversario del arresto de los agentes.

En 1998 González -el único en libertad- junto con Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González fueron detenidos bajo la acusación de pertenecer a la “Red Avispa”, por la cual el gobierno cubano infiltró a grupos de exiliados radicales de Florida para prevenir sus acciones violentas.

En 1997 bombazos en hoteles de la capital isleña habían ocasionado la muerte de un turista italiano.

Su caso fue conocido como el de “Los cinco”, y los hombres fueron condenados a duras penas de prisión. González fue liberado en 2011 tras cumplir su condena de más de una década de cárcel pero se le impusieron tres años de libertad restringida en Florida por ser estadounidense. La fiscalía y la jueza le permitieron en mayo de 2013 entregar su ciudadanía para regresar a Cuba.

González apareció la semana pasada en la televisión local exhortando a sus compatriotas a usar las cintas amarillas, explicando que la tradición nació hace siglos cuando las esposas de los soldados en guerra se las ponían y tomó impulso con una canción de la década de los 60, en la cual un reo liberado le pide a su novia que coloque un listón en su árbol.