UEFA apoya Mundial en invierno

UEFA apoya Mundial en invierno
El presidente de FIFA, Sepp Blatter (der.) saluda al dirigente de Qatar, Bin Ahmed al-Thani, tras ganar la nominación al Mundial del 2022.
Foto: ap

DUBROVNIK, Croacia/AP — Los 54 países miembros de la UEFA apoyan cambiar la fecha de la Copa del Mundo de 2022 en Catar para que se juegue en el invierno, a pesar de que el resto del mundo del fútbol europeo no está listo para aceptar nada antes de las respectivas consultas con la FIFA.

Clubes, ligas y sindicatos de jugadores que se suman a las federaciones nacionales en el Consejo Estratégico del Fútbol Profesional declinaron el jueves dar su aprobación para el cambio a Michel Platini, presidente de la UEFA.

Joseph Blatter, presidente de la FIFA, ha dicho que la junta del organismo debe tomar una decisión el próximo mes.

El miércoles, los miembros de la UEFA dijeron a Platini que apoyarían el cambio a invierno, y que prefieren jugar en enero en Catar.

“No es un acuerdo”, dijo Theo van Seggelen, secretario general de los sindicatos de la FIFPro, luego de la discusión del panel de estrategia. “Eso tiene que ser acordado por la FIFA y queremos participar en la discusión”.

Platini debe sopesar cómo representar con precisión las opiniones de fútbol europeo cuando encabece una delegación de ocho miembros de la UEFA en la reunión del comité ejecutivo de 27 miembros de la FIFA en Zúrich el 3 y 4 de octubre.

Van Seggelen dijo que el calor del verano en Catar era la más importante entre varias preguntas de la FIFPro.

El funcionario de la liga holandesa Frank Rutten, uno de los cuatro delegados de ligas de fútbol profesional en el comité de la UEFA, dijo que estaba “satisfecho con el resultado” de la sesión de dos horas.

Tanto las competencias europeas como la Liga de Campeones verían interrumpidas su tradicional temporada entre agosto y mayo según el esquema propuesto por Blatter para jugar al Mundial en noviembre de 2022, lo que evitaría una colisión con los Juegos Olímpicos de Invierno en febrero.

Los clubes, ligas y sindicatos han expresado su preocupación por los efectos en cadena, que podrían entorpecer la coordinación del ascenso y el descenso con las divisiones inferiores, privar a los clubes de ingresos durante el receso del período de la Copa del Mundo, y generar problemas de salud al obligar a cientos de equipos a jugar durante el caluroso verano del sur de Europa.