Republicanos dejan grupo negociador

Washington— Dos miembros republicanos de la Cámara de Representantes por Texas anunciaron ayer que abandonan el grupo bipartidista que trabaja en la redacción de una reforma a las leyes de inmigración.

John Carter y Sam Johnson señalaron, en un comunicado conjunto, que no confían en que el presidente Barack Obama aplique una legislación que pueda obtener la aprobación del Congreso y por eso salen del grupo de siete representantes que trabajaban por el proyecto de ley.

La salida de los congresistas, después de la partida de Raúl Labrador, de Iowa, en mayo, deja sólo un republicano en el grupo -Mario Díaz Balart, de Florida- para trabajar con los demócratas Luis Gutiérrez, de Illinois; Xavier Becerra y Zoe Lofgren, de California, y John Yarmuth, de Kentucky.

Hay más de 11 millones de inmigrantes indocumentados en el país y el presidente ha urgido al Congreso a que apruebe una reforma que permita la legalización de la situación de esas personas y una eventual senda a la ciudadanía.

“Después de años de trabajo duro e incontables reuniones hemos llegado al punto en que ya no podemos continuar trabajando para un enfoque amplio de la inmigración”, sostuvieron los dos.

El Senado, donde los demócratas tienen mayoría, aprobó a fin de junio un proyecto de ley que incrementa sustancialmente los fondos para la vigilancia de la frontera y ofrece un trámite largo y complejo para la legalización de los indocumentados.

En la Cámara baja, donde los republicanos tienen la mayoría, no ha logrado un acuerdo hasta ahora siquiera sobre un proyecto de ley.

“Queremos ser claros: el problema es político”, afirmaron Carter y Johnson. “En lugar de hacer lo que es correcto para el país, el presidente Obama, una y otra vez, ha desdeñado unilateralmente la Constitución de Estados Unidos, la letra de la ley y ha esquivado al Congreso para hacer avanzar su agenda política”.