Una fuerza laboral estable

El número de la inmigración indocumentada en Estados Unidos está relativamente estable a partir de la Gran Recesión. Han habido variaciones dependiendo de la salud económica.

La falta de empleo en nuestro país condujo a una natural reducción al influjo de estos inmigrantes y ahora a un pequeño aumento ante la mejoría de la economía.

Este es el análisis del Pew Research Center Hispanic Trend Project de las cifras del Censo. En concreto, en el 2007 eran 12.2 millones de indocumentados en Estados Unidos, mientras que en 2012 existían 11.7 millones; al mismo tiempo, el porcentaje de inmigrantes mexicanos se redujo dentro de la población sin papeles.

Estas cifras son especialmente significativas en momentos que se está considerando una reforma migratoria que integraría a nuestra sociedad a millones de estas personas que ya tienen una vida construida en este lado de la frontera.

El análisis desmiente las percepciones de una ola continua y avasalladora de inmigrantes cruzando la frontera sur, que es utilizado tanto para justificar un exagerado y costoso refuerzo fronterizo como para atemorizar a la gente con una interpretación mal intencionada.

En realidad, las cifras, considerando su margen de error, reflejan una saludable afluencia de sangre joven a una economía desarrollada, como es el caso de Alemania, con una población envejeciente. Así se asegura una mano de obra estable en los años por venir.

Para aprovechar al máximo esta tendencia demográfica es fundamental avanzar en la reforma integral de inmigración. La cuestión es tomar estas cifras con pragmatismo, con cabeza fría y visión de futuro.

ImpreMedia/La Opinion