Dudan que mejoren Willets Point

Dudan que mejoren Willets Point
Decenas protestaron ayer por construcción en Willets Point.
Foto: EDLPJuan Matossian

Nueva York — Líderes comunitarios y residentes de Corona, Queens, marcharon ayer en protesta por el proyecto de construcción de un gran centro comercial en Willets Point, que dicen no tendría en cuenta las necesidades de esta comunidad mayoritariamente latina.

Los manifestantes aseguraban no protestar porque se oponen al desarrollo urbanístico, sino por la falta de garantías de que los promotores cumplan las promesas que habían hecho inicialmente de mejorar las condiciones de la zona.

Una de las mayores quejas es que no se asegura que se vayan a construir más 2,000 unidades de vivienda asequible, como se decía inicialmente, y también que la Ciudad no ha tenido en cuenta el impacto negativo que puede tener esta construcción entre los pequeños negocios del área.

“Ahora mismo no estoy haciendo negocio, y si construyen el centro comercial sería mi muerte”, dijo Luis González, que regenta en una bodega en la avenida 41, a pocas cuadras de Willets Point. “Decían que si lo construyen crearían trabajos, pero no me fío nada”.

Otros residentes denuncian que ya hay suficientes centros comerciales en la zona y que otro más no crearía la clase de empleos que se necesitan.

“Conozco por mi propia experiencia que los empleos de centro comercial no son buenos para las familias”, dijo María Álvarez, que trabaja en como dependienta en un JC Penney del centro comercial Queens Mall, y que participó en la marcha como miembro de Make the Road. “La mayoría de los trabajadores solo ganamos el salario mínimo y tenemos que tener dos o tres empleos para poder vivir”.

La construcción costaría $3 mil millones, ocuparía 1.4 millones de pies cuadrados junto al estadio Citi Field y se convertiría en el centro comercial más grande de todo el área metropolitana de Nueva York.

La Comisión de Planificación Urbana de la Ciudad dio su apoyo el mes pasado al proyecto, amparándose en que insuflaría nueva vida a un área que la necesita.

Los opositores reclaman que el Concejo dé su negativa a la iniciativa en la votación que está prevista para antes del final de octubre.

“Aunque Nueva York podría beneficiarse enormemente de un desarrollo urbanístico justo, este proyecto muestra a las claras todo lo negativo de los proyectos de construcción de nuestra ciudad”, expresó el monseñor Thomas Healy, pastor de la parroquia Nuestra Señora de los Dolores, que se erige justo al lado de la futura construcción. “Siempre se beneficia a los de arriba, dejándonos de lado al resto”.