‘Los Lunes’ de la escritura latina
Amantes de la literatura se reúnen en los escenarios más inesperados, desde un parque público hasta una cafetería Crédito: Cortesía
Nueva York Durante los últimos cinco años, cada lunes, un grupo de 16 trabajadores, estudiantes, profesores y escritores se reúnen en los escenarios más inesperados, desde un parque público hasta una cafetería, para dar rienda suelta a su don de la palabra.
El colectivo integra el taller bilingüe de escritura “Los Lunes”, creado por la organización mexicana Mano a Mano Cultura sin Fronteras, en Washington Heights, y NY Writers Coalition, una de las más grandes organizaciones de programas comunitarios de escritores del país.
El taller se ofrece gratuitamente todos los lunes de 6:30 a 8:30 p.m. La clase se divide entre la escritura y el estudio de las obras de los grandes autores y novelistas latinoamericanos.
Luz Aguirre, organizadora del proyecto, comentó que en en los cinco años del taller, al menos unos 150 escritores latinos han tenido acceso al espacio de expresión.
“La diversidad de los integrantes del taller impregna color a los textos. Tenemos desde experto en letras hasta trabajadores de la construcción y restaurantes”.
Luego de adentrarse en un laberinto de memorias, sentimientos y anhelos; los literatos presentarán el viernes 4 de octubre una antología de poemas y cuentos que bautizaron como “Esperanzas Desesperadas”.
Luz Aguirre destacó que la colección de escritos rescata las experiencias culturales y las raíces más profundas de los escritores, la mayoría de México, Argentina, El Salvador, Guatemala y Nicaragua, tomando como inspiración el espíritu vibrante de lo cotidiano.
Es el caso de la maestra Carolina Ana Drake, que escribió acerca de la desvinculación de las nuevas generaciones con su herencia cultural.
“A veces, a mis chicos ya no les interesa hablar en el idioma de sus padres y prefieren el idioma de los países civilizados”, dice su poema. “Tal vez se inclinan por las promesas del american dream donde todo es posible if you work hard enough”.
Aguirre apuntó que la singular antología destaca por el uso del “spanglish”, como un recurso de expresión que describe el impacto de la convivencia entre inmigrantes y latinos nacidos en Nueva York.
“El libro puede ser una ventana a las experiencias de sus autores, narradas en un presente urbano y exótico”, enfatizó Aguirre. “Algunos textos expresan el conflicto entre la nostalgia por el país de origen y los desafíos de un Gran Manzana en ocasiones bondadosa, y en otras hostil”.
Autores como Celene Sánchez com parten con el lector sus memorias de infancia, jugando al aire libre con tamales de barro, mientras su abuela lavaba la ropa sucia. Por otro lado, el aporte de Evelyn Hernández lleva a observar, desde los ojos de un poeta el drama de la inmigración, con su texto “Vengo de ese Lugar”.
“Lugar sin nombre, sin origen y sin fin donde los espíritus y las almas nunca mueren, sólo viven para transformarse ”, expresa su poema en la primera frase.
