Inmigrantes en EEUU piden reforma migratoria ahora

Marchas, caravanas, conferencias y otras actividades iniciaron desde esta mañana para ejercer presión a favor de la aprobación del proyecto en el Congreso
Inmigrantes en EEUU piden reforma migratoria ahora
Manifestantes cruzan el Puente de Brooklyn en Nueva York como parte de las actividades en favor de la reforma migratoria en la Gran Manzana.
Foto: Humberto Arellano / EDLP

NUEVA YORK — Héctor Joven dejó de lado su empleo en un puesto de construcción y se unió junto a su jefe y compañeros de trabajo a una marcha el sábado a favor de la reforma migratoria en Brooklyn, Nueva York.

“Creo que una reforma me cambiaría la vida bastante”, dijo Joven, un mexicano de 26 años sin autorización legal para residir en Estados Unidos. “Tendría un permiso de trabajo y una licencia para manejar. Mi situación mejoraría seguro.”

Sosteniendo un cartel que decía “Obama cumple con tus promesas”, Joven fue uno de los cientos de inmigrantes que se concentraron en la plaza Cadman para exigir al Congreso que no les haga esperar más y apruebe cambios a las leyes de inmigración que incluyan un camino a la naturalización para inmigrantes que residen en el país ilegalmente.

Marchas y concentraciones similares se llevan a cabo en más de 100 ciudades y pueblos del país para pedir al Congreso que actúe tras meses de estancamiento.

En la región de Lowcountry, en Carolina del Sur, diversos grupos se congregaron para realizar su protesta, durante un acto con espectáculos artísticos y discursos. En Providence, Rhode Island, y Boston, Massachusetts, también se planearon actividades, además de ciudades como Chicago y Atlanta y estados como Florida, donde cientos de inmigrantes se concentraron en un pequeño parque y marcharon unas 10 cuadras para exigir dignidad y respeto.

En Miami, los inmigrantes portaban coloridos carteles que, entre otras cosas, decían: “Alto a las deportaciones ahora”, “Sin documentos y sin miedo”, “No queremos palabras, queremos acción, el tiempo se acaba”. Un letrero gigante estaba dirigido a los representantes republicanos de la Florida Ileana Ros Lehtinen y Mario Díaz Balart, a quienes les preguntaba “¿Están o no están con nosotros?”.

Un grupo de activistas se sentó frente a las oficinas de Ros Lehtinen, a manera de protesta.

Ambos congresistas han expresado su apoyo a la reforma migratoria, pero los activistas locales les demandan más liderazgo dentro de su bloque para convencer a los sectores nacionales más conservadores de que voten en favor de la iniciativa.

Washington mantiene en limbo a la reforma migratoria, debido a que la mayoría republicana de la cámara baja no está de acuerdo con el concepto de otorgar una vía a la naturalización a personas que accedieron a Estados Unidos ilegalmente. El camino a una eventual naturalización, después de la obtención de un estatus legal, está incluido en un proyecto de ley aprobado por el Senado en junio.

Otros de los obstáculos que enfrenta ahora la reforma en el Congreso son las discrepancias entre republicanos y demócratas respecto al presupuesto fiscal y la ley de reforma de salud, que han forzado el cierre parcial del gobierno federal.

En Brooklyn, cientos de personas con carteles de colores, bailaban al son de música electrónica, rap, y hasta danzas aztecas en un ambiente festivo, lleno de olor a incienso y churros que transportaban vendedores ambulantes. Tras dos horas de escuchar discursos de activistas y políticos en una tarima colocada en el parque, los inmigrantes se dirigieron al puente de Brooklyn y lo cruzaron caminando hasta llegar a Manhattan.

“Estoy aquí por mi hijo. Como indocumentado no podrá seguir con sus estudios. Necesito una reforma migratoria para que pueda tener una buena educación”, dijo Nancy Peredo, un ama de casa mexicana de 33 años que lleva 12 en Estados Unidos.

Margarito Pérez, de 45 años, y Luis Cristóbal, de 37, nacidos en Ciudad de México, tenían claro el por qué estaban allí.

“Necesito poder regresar a México y ver a mi familia”, dijo Pérez quien lleva 14 años en Estados Unidos y tiene a sus hijos en su país de origen. “Una reforma me haría más fácil todo eso. Me daría derechos”.

Las actividades del fin de semana en todo el país serán el preludio a una marcha y un concierto a favor de la reforma que realizarán el grupo Los Tigres del Norte y la cantante Lila Downs el martes en Washington. Sin embargo, las probabilidades de que la reforma migratoria atraiga la atención del Congreso en el corto plazo son escasas. El tema migratorio ha estado al fondo de la lista de prioridades aun antes del estancamiento sobre el presupuesto.

Organizadores en Nueva York dijeron que unas 5,000 personas acudieron a la concentración en Brooklyn, pero la cifra parecía menor. La policía de la ciudad no dio cifras de forma inmediata, tras una solicitud de Associated Press.

La congresista hispana Nydia Velázquez y el candidato demócrata a la alcaldía de la ciudad Bill de Blasio hablaron durante la concentración.

“En Washington ni siquiera saben cómo mantener el gobierno abierto”, dijo De Blasio. “Se supone que el Congreso representa a todas las personas de este país. Eso incluye a los 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven en él”.

Por su parte, partidarios de controlar la llegada de inmigrantes al país y reforzar la seguridad en la frontera aseguraron que también ellos están movilizándose para influenciar a Washington.

Roy Beck, presidente del grupo NumbersUSA, dijo que sus activistas están contactando a miembros del Congreso y exigiendo “una política migratoria que respeta y dignifica a todos los trabajadores estadounidenses legales” en lugar de recompensar con permisos de trabajo a inmigrantes que quebrantaron la ley para que así puedan competir con los estadounidenses.

La Alliance for Citizenship (“Alianza para la Nacionalidad”), una amplia coalición que incluye a la federación de sindicatos AFL-CIO, a la Asociación Nacional para la Defensa de los Derechos Civiles (ACLU), la YWCA y el grupo anti-racismo Southern Poverty Law Center, son los que están impulsando las protestas del sábado.

En Washington, los demócratas de la cámara baja presentaron el miércoles un proyecto de ley que incluye un camino a la naturalización. La medida reemplaza una enmienda incluida en la propuesta del Senado que buscaba invertir $49,000 millones para reforzar la seguridad fronteriza por un proyecto de ley aprobado por la Comisión de Seguridad Nacional de la cámara baja.