EEUU bajo la lupa del Banco Mundial y FMI

Washington — La incertidumbre presupuestaria en EE.UU. y los posibles efectos de la paulatina retirada de sus medidas de estímulo monetario, así como la ralentización de los países emergentes y la tímida recuperación de la eurozona, concentrarán la atención de la reunión anual del FMI y el BM.

En esta edición que comienza la próxima semana, los líderes económicos globales llegarán a Washington con la administración del país anfitrión paralizada por las luchas partidistas en torno al presupuesto federal y la amenaza de una nueva crisis cuando se alcance el tope de deuda el próximo día 17, que de no renovarse pondría a Estados Unidos al borde de la suspensión de pagos.

“Esencialmente, Estados Unidos estará en la posición de la eurozona en los últimos años teniendo que explicar al mundo qué está ocurriendo y por qué no pueden arreglar y organizar sus problemas”, indicó Jacob Kirkegaard, investigador principal del Peterson Institute for International Economics.

La nueva reunión del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, que se celebrará del 8 al 12 de octubre, tendrá también a EE.UU. como foco dada la prevista retirada de las medidas de estímulo por parte de la Reserva Federal, cuyos efectos están empezando a observarse en la salida de flujos de capital de los mercados emergentes que se muestran nerviosos ante el previsible final del dinero fácil.