A juicio por asesinato de 1993

Guía de Regalos

El Bronx — El inicio del juicio contra el hombre que supuestamente mató a su novia en 1993 y huyó a Republica Dominicana será fijado el 2 de diciembre.

Angel Gurity, 53 años está acusado del asesinato intencional de su novia Altagracia Valdez, de 24, a la que supuestamente violó y apuñaló en hechos ocurridos el 16 marzo de 1993. El cadáver de Valdez fue encontrado semidesnudo en su apartamento por la policía, que respondió a una llamada por violencia doméstica. En el mismo estaba también el hijo de siete meses de la mujer, que no sufrió daño alguno.

Aunque se realizaron pruebas de ADN la tecnología del momento no permitió hacer un perfil del asesino. Esto cambió en el otoño del 2007 cuando la Oficina del Examinador Médico inició una revisión de los casos sin resolver y realizó nuevos análisis de las muestras de ADN. Esta nueva información permitió relacionar a Gurity con el homicidio reabriéndose la investigación.

Los detectives Mark Tebbins y Anthony Padilla, de la Unidad de Crímenes sin Resolver se trasladaron a la República Dominicana donde residía Gurity. El 9 de diciembre del 2008 entrevistaron al acusado, pero este negó a los detectives conocer a Valdez “incluso cuando le mostraron fotos de ella”, indica el pliego de la acusación.

En esa entrevista Gurity negó también tener información sobre quien asesinó a su suegra Francisca Torres. El acusado dijo al detective Padilla que conoció a su esposa, Rosa, en 1986. Ella y su madre vinieron a Estados Unidos en 1989 y él se reunió con ellas más tarde cruzando la frontera por México. “Mi suegro me enseñó cómo conducir un taxi sin medallón”, declaró. Si admitió haberse separado de su esposa y haber sido arrestado en una ocasión por tener relaciones sexuales con una prostituta en la parte trasera del taxi.

En el 2012 Gurity fue extraditado de República Dominicana, dos años después de iniciarse los trámites y 29 desde el asesinato.

El juez Martin Marcus estableció ayer para diciembre la conferencia entre la acusación, a cargo de la fiscal Rachel Singer y la defensa privada a cargo de Milton Florez, a la espera de que resuelvan los últimos asuntos pendientes en el descubrimiento de la evidencia, entre ellos los manuales de análisis seguidos en la detección del DNA.