Cruz quiere darle un golpe a la historia

Cruz quiere darle un golpe a la historia
El experimentado pegador mexicano Orlando 'Siri' Salido.
Foto: ap

Nueva York — La pelea de esta noche entre el boricua Orlando ‘Fenómeno’ Cruz y el mexicano Orlando ‘Siri’ Salido le agregará un episodio más al libro de la rivalidad boxística entre Puerto Rico y México, sólo que esta ocasión la pelea tiene un alcance que va más allá de los puños.

Cruz, exolímpico por Puerto Rico en Syndey 2000, subirá al ring cargando la aspiración de convertirse en el primer peleador gay en coronarse como campeón mundial si es que gana su pleito por el trono vacante del peso pluma del Consejo Mundial de Boxeo.

Esta es la primera oportunidad que Cruz recibe para brillar bajo los reflectores del más grande escenario del pugilismo profesional; su pelea es parte de la función que encabeza el agarrón entre Juan Manuel Márquez y Tim Bradley.

Para una ocasión como esta, el boricua (20-2-1, 10 KO) vestirá un atuendo que ya ha causado controversia porque toma la bandera puertorriqueña y le cambia los colores por los del arcoíris, símbolo de la inclusión y la diversidad.

Su camino a la gloria tiene un obstáculo duro de librar en su oponente. El ‘Siri’ es un veterano peleador duro con poder en los puños. De sus 39 victorias, 27 han sido por vía del cloroformo. Salido además llegará buscando reivindicarse luego de su derrota por decisión técnica ante Miguel Angel García en el Madison Square Garden, tropiezo que puso fin a una racha de cinco victorias consecutivas por nocaut.

Muy pocos saben, sin embargo, que en esa pelea Salido también peleó contra el dolor de una lesión que puso en riesgo su carrera. El púgil mexicano sufrió la fractura del hueso orbital derecho. El orbital es el hueso que rodea al ojo.

El pleito será, pues, una batalla entre dos gladiadores diametralmente opuestos pero que, al final de cuentas desean lo mismo: ganar el título.

Cuando uno se sube a un ensogado, lo que importa es que sepas pelear y no tu preferencia sexual, afirmaron aficionados y expertos del deporte de los puños.

“Arriba del ring van a ser dos peleadores golpeándose por ganar el cinturón”, dijo Héctor Roca, legendario entrenador de boxeo. “Debemos respetar su preferencia, pero también debemos olvidarnos de eso cuando lo vemos como un peleador más”.

A algunos no les parece su preferencia sexual, pero concuerdan con Roca al decir que eso no cuenta a la hora de subirse al encordado.

“Yo no comparto su decisión, pero estoy seguro que es un tipo duro si tiene las… agallas para meterse a un ring a pelear contra otro tipo duro”, comentó el excampeón mundial Juan Laporte.

Hay quienes piensan que la atención que Cruz ha recibido desde que declaró su preferencia sexual podría afectar a su contrincante.

“Salido no va a querer perder ante un peleador gay porque este es un deporte donde hay mucho machismo y sobreponerse a eso podría provocar que cometa errores durante la pelea”, afirmó Martín González, entrenador de boxeo.

Más allá de las cuerdas y los guantes, existen aquellos que ven en Ortiz una figura de esperanza precisamente en el mundo del deporte.

“Es poderoso verlo y creo que le va a servir a muchos otros hombres que batallan con su identidad, que son duros pero también son gay. El valor de Ortiz es algo que beneficia al deporte, especialmente al boxeo donde abunda la testosterona”, manifestó Luis Serrano, un aficionado al boxeo.

La Organización Mundial de Boxeo cumplirá dos de las cosas que prometió a Juan Manuel Márquez, la primera es que a la pelea ante Timothy Bradley subirá como campeón del mundo, y la segunda es que apenas suene el campanazo inicial, le quitará el fajín de peso súper ligero.

Márquez ganó el cetro súper ligero en abril de 2012 y no hizo ni una defensa del mismo, pues en diciembre peleó en peso Welter ante Manny Pacquiao, a quien noqueó.

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