No celebran el Descubrimiento

No celebran el Descubrimiento
Un grupo de mujeres bolivianas durante el tercer desfile de la Hispanidad y el Mestizaje en Granada.
Foto: EFE

Granada/EFE — Cuando Cristóbal Colón alcanzó tierra creyendo haber llegado a las Indias nunca imaginó que, 521 años después, aquella fecha sería convertida en una jornada festiva para reivindicar la mezcla entre culturas por los inmigrantes que cruzaron el Atlántico hacia España.

Así lo hicieron ayer ciudadanos colombianos, bolivianos y ecuatorianos que residen en la ciudad española de Granada, quienes ataviados con prendas y vestimentas típicas de sus países de origen, convertieron el Día de la Hispanidad en una fecha para reclamar la unión entre ciudadanos procedentes de América y una actitud integradora.

Granada muy vinculada a la hispanidad, en ella se encuentra la tumba de los Reyes Católicos y a pocos kilómetros, en Santa Fé, se firmaron en 1492 las capitulaciones que recogen los acuerdos a los que llegaron los monarcas Isabel y Fernando con Cristóbal Colón, antes de que éste partiera a las Indias.

Pese a que esta fecha está claramente marcada por la llegada a América de las naves la Niña, la Pinta y la Santa María, este grupo de hispanoamericanos no quiere reivindicar ni reclamar ningún afán de protagonismo con el descubrimiento, sino todo lo contrario, porque consideran que la historia hay que dejarla atrás.

“Todo el mundo es reacio a la Hispanidad, no celebramos el Descubrimiento”, explicó Jorge López, uno de los precursores de esta Fiesta de la Hispanidad y el Mestizaje.

Al ritmo de grupos como el colombiano Niche, con temas que encandilan a los más jóvenes como ‘Oiga, mire, vea’, los integrantes en la marcha bailaron al son de cumbias, costeñas o bombas propias de sus respectivos países hasta convertir los rincones de la ciudad andaluza en una gran sala de ambiente festivo con el mestizaje como protagonista.

Tobas bolivianos, sanjuaneros colombianos o los otavalos y cayambeñas ecuatorianas vistieron las calles de Granada, impregnando de color y alegría a los transeúntes de la capital.

Dos mujeres españolas vestidas con traje de gitana trataron de dar el color español a la ocasión, aunque lo hicieron con cierto recelo y con quejas porque “nadie se une” a sus pretensiones de fusionar ambas orillas del Atlántico.