América Latina en vilo por crisis

Bogotá — América Latina teme que la incertidumbre fiscal en EE.UU., su mayor socio comercial, afecte el tipo de cambio y debilite su crecimiento, ya revisado a la baja por el FMI con perspectivas sombrías, dijeron ayer analistas.

Estados Unidos, también el principal inversor en Latinoamérica, deberá decidir a más tardar el próximo jueves si eleva el tope de su deuda federal, de $16,7 billones, so pena de declararse en cese de pagos y desestabilizar a la alicaída economía mundial, empezando por sus vecinos del sur.

“La región afronta una situación muy compleja por cuenta de la crisis fiscal y la parálisis (de la Administración federal) en EE.UU., pues las señales que llegan no son propicias para las exportaciones latinoamericanas y caribeñas, ni para una tasa de cambio que le permita competir en el comercio global”, dijo el analista colombiano Juan Alberto Pineda.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) señaló el pasado martes que la previsión de crecimiento para América Latina hasta 2014 se sitúa alrededor del 3%, levemente por debajo de lo estimado en julio, y recordó que persisten “riesgos a la baja”, por lo que recomendó no bajar la guardia.

La directora gerente del Fondo, Christine Lagarde, dijo la semana pasada en Washington que EE.UU. “necesita tomar acciones urgentes para encarar las incertidumbres fiscales a corto plazo”, dado su peso específico en la economía mundial y, en este caso, en el crecimiento de los países latinoamericanos y caribeños.

Los líderes del Senado de EE.UU., el demócrata Harry Reid y el republicano Mitch McConnell, seguían negociando en busca de un acuerdo que permita evitar la suspensión de pagos el próximo jueves.