El sol es oro y económico

Cuando se trata del sol, para Rosa Mayorga y su familia, sí es oro todo lo que reluce.

Hace unos meses, a esta residente de Irving, California, le instalaron paneles solares en el techo de su casa, y desde entonces el sol brilla con especial intensidad en su hogar.

“Esto es fabuloso. Desde que me los instalaron, pagamos la mitad en el cobro de la luz”, dice satisfecha Doña Rosa.

Doña Rosa es una de las beneficiarias del tremendo crecimiento que ha experimentado la energía solar, cuyos programas de asistencia y fomento de esta fuente energética son el modelo para el resto de la nación. El sistema funciona de la siguiente manera. Por un coste inicial de $0, una compañía de leasing le instala los paneles en el techo de su hogar y prevé un costo mensual exacto de lo que va a pagar durante un periodo de 20 años, el cual es sustancialmente menor de lo que cobra la compañía de electricidad. Cada compañía instaladora tiene sus propios planes para que elija el cliente. Pero todos resultan en un ahorro significativo en los costos energéticos de los usuarios.

Pero este brillante panorama se ve amenazado por los negros nubarrones de la codicia de las grandes empresas eléctricas. Estas ven la expansión de la generación de energía por parte de sus clientes como una amenaza a su modelo comercial, el cual tradicionalmente se ha fundado en proyectos energéticos sucios e ineficaces, como el gas natural, la energía nuclear y el carbón.

Para socavar el crecimiento de esta amenaza a su virtual monopolio, estas compañías presionan a gobiernos estatales para limitar las ventajas de sistemas solares. El ataque a la energía solar está ocurriendo alrededor del país.

Las compañías eléctricas, sin embargo, están nadando contracorriente porque el crecimiento nacional de la energía solar es explosivo. En nuestro país, cada cuatro minutos se instala un sistema solar, y se prevé que para 2016, esto ocurrirá cada 20 segundos. En 2006, esto ocurría cada 80 minutos.

Asimismo, el costo de un panel solar se ha reducido en un 80% desde 2008, y la energía eólica ha reducido su costo en un 50% desde 2009. Esto ha ayudado a que en los últimos cinco años la energía limpia haya reemplazado toda la electricidad generada por las plantas de carbón que han sido jubiladas en el país. Además, por cada dólar que se invierte en energía limpia, se crean el triple de empleos que las inversiones en gas y petróleo.

“El sol es la cobija de los pobres”, dice Doña Rosa. Y también, el oro que reluce encima de su techo.