La caída de Alianza Dominicana

Guía de Regalos

Casos de corrupción y malos manejos han contribuido al debilitamiento de los grupos caritativos hispanos, especialmente desde que en 2007 el Departamento de Investigaciones de la ciudad (DOI) creó una unidad para investigar a organizaciones sin fines de lucro que reciben fondos públicos.

Alianza Dominicana, miembro de la Federación Hispana, fue una de esas instituciones investigadas.

La organización con sede en Washington Heights llegó a tener 350 empleados, un presupuesto de $15 millones anuales y “un récord increíble en ayudar a la comunidad latina”, dijo José Calderón de la Federación Hispana. La entidad fundada en 1985 ofrecía programas sobre violencia doméstica, adicción y cuidado infantil.

En 2011, el DOI encontró que algunos empleados, incluyendo su líder Moisés Pérez, hicieron mal uso de fondos e incurrieron en conflicto de intereses entre otras irregularidades.

Aunque Pérez no fue instruido de cargos, sí fue forzado a renunciar por una orden de la Corte — dos semanas antes de la segunda fase de construcción de la nueva y lujosa sede de Alianza Dominicana en la calle 166, valorada en $30 millones.

Pero Pérez implica que cuando las organizaciones latinas crecen en poder e influencia, hay un intento de quitárselo.

“Cuando tú eres irrelevante te dejan quieto, pero cuando te conviertes en un ‘player’, las reglas están diseñadas para desacreditar estas agencias”, dijo Pérez. “Después la gente se pregunta por qué somos el grupo más pobre”.

La investigación causó que la ciudad congelara los fondos, resultando en el colapso casi total de la entidad, que tenía una deuda de dos millones de dólares.

Para Calderón, la caída de Alianza se debió en parte a que los fondos que del gobierno no toman en cuenta el costo administrativo. “Nadie invertía en el manejo de finanzas, en recursos humanos, en cosas que son clave para esta clase de negocio”, dijo.

Otras investigaciones del DOI sí han resultado en condenas de cárcel por corrupción de varios funcionarios públicos. Los exconcejales Hiram Monserrate y Miguel Martínez, y el exsenador estatal Efraín González fueron condenados por cargos que incluyen malversación de fondos y fraude de organizaciones comunitarias en sus distritos, tales como Latino Initiative for Better Resources and Empowerment en Queens, Upper Manhattan Council Assisting Neighbors en Manhattan, y West Bronx Neighborhood Association Inc., respectivamente.