SOS para las ‘nonprofits’ latinos

Guía de Regalos

Hay muchos líderes pioneros en nuestra comunidad que fundaron las organizaciones sin fines de lucro para responder a los problemas causados por la discriminación, la pobreza y falta de recursos básicos. Muchas de estas instituciones han perdurado a través de muchos desafíos. Otras han dejado de existir.

Estas organizaciones proporcionan ayuda indespensable —como la prestación de servicios de capacitación laboral, asistencia de adquisición de vivienda asequible y apoyo para navegar el complicado proceso de inmigración.

Todavía hay una necesidad en nuestra comunidad para que estas organizaciones sigan proveyendo los servicios. Las estadísticas pintan un panorama desalentador: casi el 30% de la comunidad latina en Nueva York vive en o bajo el nivel de la pobreza y en el 2011, un 40% de los residentes hispanos tuvieron dificultad experimentado obtener alimentos necesarios.

La situación de nuestros jóvenes es también preocupante: 63% de los estudiantes latinos no llegaron a graduarse en los cuatro años de escuela secundaria y 28% de los jóvenes admitidos a los centros correccionales juveniles de Nueva York en 2010 fueron hispanos.

Por estos desafíos y muchos más que nuestra familias siguen enfrentando es imperativo para las organizaciones pensar más en los procesos de transición administrativos y la evolución de los tiempos. Sí, los recortes a los presupuestos y disminución de fondos a las entidades comunitarias son la gran razón por la desestabilización de estos. Pero no ayuda cuando los directores y fundadores se aferran al poder y no permiten el desarrollo de sus organizaciones a través de nuevas ideas y visiones que reflejen los cambios sociales y demográficos.

Por otro lado, el próximo gobierno deber crear un plan para facilitar la subsistencia y éxito de estos. En los últimos años hemos visto un esfuerzo —por negligencia o diseño— para desmantelar a los “nonprofits” latinos, como El Diario reporta hoy en las páginas 2 y 3.

Las políticas públicas que saldrán del próximo gobierno municipal son críticos para el futuro de esta comunidad y la ciudad.

La entrante administración debe ser proactiva y crear un comité independiente para desarrollar una estrategia para responder a los desafíos que nuestros grupos comunitarios enfrentan y que evalúe cómo el gobierno crea obstáculos para ellos.

Una de las tareas principales de este comité debe incluir estudiar la distribución de fondos, que frecuentemente se base en las preferencias de los políticos más poderosos en vez de las necesidades en nuestros barrios.