Designación para Seguridad

El nombramiento de Jeh Johnson al frente del Departamento de Seguridad Interna marca un énfasis distinto en la agencia.

Con esta designación, el presidente Obama reemplaza una exgobernadora de un estado fronterizo, Janet Napolitano, cuyo conocimiento primordial era la inmigración por una persona de confianza. Un abogado, que además de ser un donante de fondos del mandatario, fue asesor legal en el Pentágono en la guerra antiterrorista con drones de la administración.

No está claro todavía como Johnson, sin experiencia en el área de inmigración, va a contribuir a a mover la reforma migratoria, la cual fue definida como una de las prioridades de la Casa Blanca hasta fin de año.

Es cierto que el Departamento de Seguridad Interna es mucho más que la migración. Este es un gigante burocrático que acoge a 22 agencias federales con 240,000 empleados y un presupuesto de más de $45 mil millones. La administración de un organización de esta magnitud — con 18 vacantes claves- será el gran reto para Johnson, quien no tiene este tipo de experiencia.

Nos preocupa que este nombramiento no signifique ningún cambio en el manejo desastroso del programa de Comunidades Seguras como de la cruel política de deportaciones que alcanzará en poco tiempo a los dos millones de expulsados en cinco años de la Administración Obama. La continua separación de familias, debida a la mala instrumentación de un programa destinado a los indocumentados peligrosos debe cesar de una vez por todas.

Johnson, de ser confirmado por el Senado, tendrá las manos llenas de asuntos complejos. Esperamos que la implementación de una política migratoria más justa esté entre ellos. Habrá que recordar que la seguridad fronteriza no está peleada con el trato humano a los indocumentados, es más las leyes actualizadas como la reforma migratoria refuerzan la seguridad nacional.

ImpreMedia/La Opinion