La batalla de Williamsburg

Los latinos ganan pelea contra la segregación

Cuando la junta de educación municipal decidió separar una porción de la Escuela Pública P.S. 16 de Brooklyn, esto causó muchas protestas. En el otoño de ese año, 1986, cientos de padres mantuvieron a sus hijos en casa y boicotearon la escuela en un gran acto de protesta.

Bajo el plan, una sección de la escuela de Williamsburg se separaría y cerraría con paredes para brindar educación complementaria a niñas jasídicas de una Yeshivá cercana. La junta educativa dijo que tenía que cumplir mandatos federales de proporcionar clases de recuperación a alumnos, pero no en un entorno parroquial.

Esto causó una batalla legal en la cual el activista Martin S. Needelman representó a la P.S. 16.

“Aquella tercera parte [del edificio] se estaba usando para servicios de educación especial”, explicó. En vez de esto, la junta quizo hacerles creer a los padres de niños discapacitados que los iban a enviar a otras escuelas porque era una mejor opción, no debido al plan de dividir a la P.S. 16, dijo Needleman.

La apelación de la demanda de los padres para bloquear el plan tuvo éxito. En su sentencia, el tribunal federal de apelaciones escribió:

” Cada día, los alumnos de la escuela pública veían que llegaban a la P.S. 16 cerca de 390 alumnas de Beth Rachel. A las alumnas de Beth Rachel se les enseñaba en salones de clase que solo ellas podían usar; a ningún alumno de escuela pública se le enseñaba ni en esas clases ni en esos salones. En las clases de Beth Rachel se hablaba yídish. Solo se enseñaba a niñas jasídicas; a estas niñas no se les permitía entrar en contacto con niños. Solamente maestras les enseñaban a las niñas jasídicas. Y donde una vez hubo un corredor abierto que permitía la libertad de atravesar todo el pasillo, ahora hay una pared y puertas que separan a las niñas de Beth Rachel de los alumnos de la escuela pública…

Los extremos a los que ha llegado la Ciudad para acomodar estos puntos de vista religiosos, que son intrínsecamente divisivos, son claramente percibidos, por los jasídicos y otros, como apoyo gubernamental de los principios separatistas de la fe jasídica. Aún peor, a los jóvenes con mentes influenciables les puede parecer que el plan de la Ciudad comparte no solo el separatismo, sino las razones despectivas del separatismo expresadas por algunos de los jasídicos”.

Needelman dijo que la discriminación racial y las decisiones políticas todavía afectan negativamente a los latinos en Williamsburg y criticó la manera en que estos asuntos se simplifican como pleitos étnicos. En la escuela pública P.S. 16, fue un asunto de “segregación basada en la raza, religión y sexo”, dijo.

También señaló que estas batallas de ubicaciones conjuntas de escuelas continúan hoy.

“La lección es que si luchas, ganas”, comentó Needelman. “Si no lo haces, ocurren cosas negativas”.