Johnson & Johnson pagará por sobornar médicos y farmacias
Aceptan responsabilidad por comercializar, a la fuerza, tres medicamentos para usos no autorizados
Washington- La gigante farmacéutica Johnson & Johnson y tres de sus subsidiarias pagarán más de $2,200 millones por comercializar tres medicamentos para usos no autorizados y por sobornar a médicos y farmacias para que los recetaran y promovieran, dijo hoy el secretario de Justicia de Estados Unidos, Eric Holder.
“Mediante estas presuntas acciones, estas compañías forraron sus bolsillos a expensas de los contribuyentes estadounidenses, los pacientes y el sector de seguros. Aumentaron los costos para todos en el sistema de salud y afectaron la solvencia a largo plazo de programas esenciales como Medicare”, denunció en rueda de prensa Holder.
Agregó que el “acuerdo global” alcanzado con Johnson & Johnson pone punto final a múltiples investigaciones en torno a los medicamentos antisicóticos Risperdal e Invega, así como el recetado para el corazón Natrecor y otros productos de la empresa.
Holder no ofreció cifras sobre los pacientes afectados pero afirmó que la presunta conducta de Johnson & Johnson es “vergonzosa e inaceptable” y además muestra una indiferencia a la salud pública y el bienestar de los estadounidenses.
Una de las subsidiarias, Janssen Pharmaceuticals, admitió que promovió Risperdal para usos no autorizados, en particular para tratar síntomas de sicosis entre ancianos con demencia, pese a que la medicina sólo está autorizada en casos de esquizofrenia, explicó Holder.
Esa subsidiaria también fue acusada por el Departamento de Justicia de promover el uso de Risperdal e Invega para controlar problemas de conducta en ancianos con demencia, niños y personas con discapacidades mentales.
El uso de Risperdal conlleva serios riesgos de salud, incluyendo derrame cerebral en ancianos pero, según la acusación del Gobierno, las empresas sobornaron a médicos para promover su uso.
Como parte del acuerdo, Janssen Pharmaceuticals se declarará culpable de comercializar indebidamente Risperdal, y aceptará multas y pérdidas de ganancias por $400 millones. Junto a Johnson & Johnson, también pagará más de $1,200 millones para resolver el caso, y otros $149 millones por los presuntos sobornos a una farmacia.
Otra subsidiaria, Scios, ya había pagado en 2009 una multa de $85 millones por promover el uso indebido de Natrecor, sin que existiesen pruebas científicas sobre sus beneficios.