Un juego muy en serio

Inmigrantes documentados sin derecho al voto practican la democracia en Queens
Un juego muy en serio
Lilia Castillo deposita su voto en la elección simulada celebrada en Queens.
Foto: edlpGustavo Martinez

Nueva York — Lilia Castillo marcó con un bolígrafo la hoja que después dobló por la mitad y así la llevó en la mano hacia la urna donde la depositó en medio de la fría mañana de ayer.

“Ahora sí, ya voté”, dijo tras depositar su papeleta.

Su voto no servirá para decidir quién será el alcalde de la ciudad, pero esta dominicana, que afirma tener su documento de residencia permanente en el país desde hace año y medio, es una de las múltiples voces de inmigrantes documentados que exigen su derecho a votar.

“Es muy importante que votemos por varias razones”, comentó. “Debemos tener una voz en la decisión de quiénes van a ser nuestros representantes en el gobierno y también debemos estar involucrados en lo que pasa en nuestra ciudad”.

Castillo fue de las primeras en presentarse en la casilla especial que una coalición de agrupaciones civiles montó en la Plaza de la Diversidad en Jackson Heights para celebrar un simulacro de votación en el que se invitó a personas que no pueden votar a jugar a la democracia.

Pero este juego va en serio. Aquellos que llegaron a votar o al menos a ver qué estaba pasando, se encontraron con dos urnas y papeletas listas para ser llenadas.

Había letreros en varios idiomas y hasta se contaba con algunos intérpretes para explicar de lo que se trataba a aquellos que no hablan inglés.

La idea detrás de esta votación simulada es la de manifestar una voz que ha sido acallada por mucho tiempo en la ciudad y que, a decir de algunos, ya es tiempo de que se escuche.

“Si tú pagas impuestos en esta ciudad, entonces debes de tener el derecho a votar por quien te va a representar en el gobierno”, manifestó Kevin Douglas, analista de política pública de United Neighborhood Houses, una de las organizaciones dentro de esta alianza. “Por eso queremos que se les deje votar a todos los inmigrantes documentados de Nueva York”.

Datos proporcionados por esta organización indican que cerca de 1.3 millones de neoyorquinos, gente que trabaja, estudia y reside en la ciudad, no pueden votar por no ser ciudadanos. Douglas explicó que muchas de estas personas se encuentran en proceso de obtener la ciudadanía o ajustando su estatus, trámite que puede tomar hasta varios años.

“Eso no debería pasar en un país como los Estados Unidos, que ha sido construido a base de las contribuciones de los inmigrantes”, expresó el concejal Daniel Dromm, representante del distrito 25 de Nueva York que fue el lugar donde se realizó el simulacro electoral.

La ubicación de este centro de votación no fue ninguna coincidencia. El político indicó que en su demarcación el 55% de las personas en edad de votar no pueden hacerlo al encontrarse en el limbo migratorio.

“Le pedimos a nuestras comunidades inmigrantes que se integren, que participen, que se preocupen por sus vecindarios pero no les permitimos votar. Es hora de restaurar el derecho al voto para estas personas. Esta es la nueva lucha por el sufragio”, exclamó.

Su zona no es la única que vive en esa situación. El concejal méxico-estadounidense Carlos Menchaca, recientemente electo para representar el área de Sunset Park en Brooklyn, dijo que durante su campaña se le acercaron muchas personas que querían votar por el primer concejal mexicano en la ciudad de Nueva York.

“Fueron padres y madres de familia que terminaron motivando a sus hijos a que votaran por mí para que uno de los suyos pudiera representarlos”, comentó.

Se espera que para el inicio de la siguiente sesión del Concejo de la ciudad se retome una propuesta presentada por el concejal Dromm que busca expandir los derechos electorales a inmigrantes documentados.