Luchan por bienestar de indocumentados

Luchan por bienestar de indocumentados
Varias personas se inscriben durante su participación en una reunión comunitaria de la Unión del Pueblo Entero (LUPE) en San Juan, al sur de Texas.
Foto: efe

San Juan, Texas/EFE — Desde hace una década una organización sin ánimo de lucro lucha a través de la educación e inclusión social por el bienestar de los hispanos indocumentados y de menos recursos que viven en los poblados del sur de Texas, en la frontera con México.

La Unión del Pueblo Entero (LUPE), creada en 2003, tiene actualmente más de 5,000 miembros activos que participan en juntas, marchas y reuniones cívicas para lograr campañas que buscan mejorar las legislaciones actuales, principalmente en materia migratoria y de infraestructura en el sector vivienda.

Según Juanita Valdez-Cox, directora general de LUPE, la organización a nivel nacional fue establecida en 1989 en California por los líderes César Chávez y Dolores Huerta, y fue la Unión de Campesinos de América la que empezó a defender los derechos de los inmigrantes desde la década de los setenta en el sur de Texas.

“Y aunque hicieron mucho, faltaba aún por hacer y por eso se formó LUPE hace una década. Desde entonces hemos peleado para que los poblados conformados específicamente por las colonias puedan acceder a la pavimentación de carreteras, agua potable y alumbrado público, una tarea aún pendiente en muchos lugares”, indicó Valdez-Cox.

“Por eso, en esos lugares, los actos delictivos son mucho más obvios que en los lugares que no carecen de esos servicios públicos. Por ejemplo, el drenaje y el recojo de basura son inexistentes en esos barrios marginados”, agregó.

Las colonias se originaron a través de la venta de terrenos que se usaban para tareas agrícolas sin la supervisión de leyes que amparaban al comprador y que obligaba a los que dividían los terrenos a venderlos con los cimientos necesarios para incluir servicios públicos.

De acuerdo a Valdez-Cox, los terrenos que aún se venden en las colonias siguen manteniendo intereses altos porque son dirigidos a inmigrantes indocumentados o personas sin historial de crédito, factores aprovechados por los vendedores.

“Uno de los problemas más importantes es el transporte y la carencia de autobuses para llegar a sus citas al doctor, al trabajo, a efectuar labores de documentación por diferentes motivos. En fin, no existen muchas facilidades para ellos”, sostuvo.

Allí es donde entra en acción LUPE, con sucursales en cinco diferentes ciudades del Valle de Texas, donde ofrecen a sus miembros clases de inglés, ayuda legal con sus trámites migratorios para conseguir la residencia permanente o simplemente información para modificar los préstamos de sus hipotecas.

Además, organizan reuniones para participar en marchas de protesta para obligar a las autoridades estatales y federales a que aprueben legislaciones que promuevan una reforma migratoria y mejoras sociales para los jóvenes que han conseguido el permiso laboral temporal.

LUPE, junto a decenas de organizaciones cívicas y juntas, ha interpuesto demandas legales contra varios gobiernos locales que exigen el pago atrasado por violaciones del salario mínimo a comercios de la región.

“En los últimos años se han documentado más de 200 casos de robo de salario que superan los cientos de miles de dólares. Eso daña el bienestar de los trabajadores, de sus familias. Se trata de personas honestas que sólo aportan a la economía local”, indicó Valdez-Cox.

En 2011, y gracias al esfuerzo de LUPE y al empuje de varios legisladores, el Gobierno estatal aprobó un proyecto de ley de asistencia para la construcción de carreteras y mejora de calles por más de $175 millones destinados para los barrios marginados del sur del estado.

La población de las colonias en Texas es predominantemente de origen hispano (64,4 %) y más del 80 % nació en EE.UU. En el condado Hidalgo hay más de 1.000 colonias de las más de 1.400 en todo el estado de Texas.

Estas colonias se encuentran también en California, Nuevo México y Arizona, pero Texas es el estado que tiene el mayor número de residentes —400,000—, según la Secretaría de Estado regional) que viven a lo largo de los más de 1,200 millas de la frontera con México.