El Tri logró su boleto a Brasil, ¿y ahora qué?

Con su pase al Mundial Brasil 2014 asegurado, la incertidumbre persiste sobre el inmediato futuro de la selección mexicana
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El Tri logró su boleto a Brasil, ¿y ahora qué?
Carlos Peña (c), de la selección mexicana, celebra un gol con sus compañeros durante el partido de vuelta en el Repechaje ante Nueva Zelanda. México ganó 4-2 y se clasificó para el Mundial 2014. Foto: Efe

Con el boleto en su bolsillo para el Mundial Brasil 2014, la selección mexicana ahora tiene que tomar algunas decisiones importantes para poder llegar en la mejor forma al torneo de futbol más importante del mundo.

Luego de lo que fue una manera muy rara de lograr la calificación, el Tri ha quedado en medio de una gran incertidumbre a pesar de la gran euforia por el boleto conseguido en un Repechaje ante un equipo de Nueva Zelanda que dejó mucho que desear como rival.

El hecho de que el actual entrenador mexicano Miguel ‘El Piojo’ Herrera logró consolidarse en solamente dos partidos ha dejado muchas dudas en medio de la euforia porque no se puede ignorar que el boleto se consiguió con varios jugadores que no necesariamente cuentan con el calibre para ser mundialistas. Existen muchos problemas que se tienen que solucionar.

La manera en que se logró el pase al Mundial no estaba prevista por nadie y dentro de este año horroroso que se vivió en las Eliminatorias es muy probable que el proceso roto podría seguir cobrándole factura al Tri, aun con el boleto en mano, porque este periodo accidentado ha dejado cicatrices que tardarán en sanar.

Si Herrera es ratificado este próximo 2 de diciembre como el entrenador que llevará al Tri a tierras brasileñas al ‘Piojo’ le espera mucho trabajo por hacer. No todo será dentro de la cancha, quizás la tarea más importante será recuperar a los jugadores que andan marcados con la cruz del fracaso en sus frentes, especialmente los que militan en el futbol europeo.

No será una misión fácil para Herrera determinar cuáles son los jugadores que valen la pena rescatar, los que tienen que convencer y a los que les tendrán que decir que no podrán hacer el viaje a Brasil a pesar de que fueron parte del Repechaje.

México tiene tiempo para mejorar de aquí al Mundial, pero el margen de error es mínimo. No hay tiempo que perder. Ya no se pueden tolerar a jugadores caprichosos sin actitud, mucho menos a futbolistas que no estén dispuestos a aceptar las condiciones que establezca el entrenador.

El proceso, si así se le puede llamar a este periodo raro que atraviesa el balompié azteca, se tiene que respetar de aquí hasta el arranque del Mundial. Los manoseos de jugadores y entrenadores se tienen que terminar y que sea total la confianza que se le dé al grupo que irá al Mundial con la intención de ponerle un final feliz a esta historia tan turbulenta.