Se complican negociaciones con Irán

Se complican negociaciones con Irán
El secretario norteamericano de estado, John Kerry se reunió ayer con su homólogo ruso Sergei Lavrov para tratar el programa nuclear de Irán.
Foto: AP

GINEBRA — Irán puso en duda ayer la posibilidad de que las actuales conversaciones en Ginebra resulten en un acuerdo que limite el programa nuclear de Teherán.

La resolución llegó tras una jornada de intensa diplomacia a la que se incorporaron el secretario norteamericano de estado, John Kerry, y otros cinco ministros de relaciones exteriores.

El viceministro del exterior de Irán, Abas Araghchi, dijo a la agencia noticiosa iraní Fars que en las negociaciones se ha tratado principalmente un proyecto de acuerdo que duraría seis meses y en el que se ofrecería a Irán una reducción limitada de las sanciones económicas occidentales a cambio de restricciones al programa nuclear del país.

Sin embargo, Araghchi dijo que desconocía si las diferencias podrían ser superadas ayer, en la cuarta jornada de lo que inicialmente serían dos días de conversaciones.

El objetivo es concretar un acuerdo mediante el cual Teherán congele su programa nuclear durante seis meses a cambio de una reducción limitada de las sanciones económicas que perjudican a Irán.

Si el acuerdo se concreta, las partes negociarían convenios posteriores para garantizar que Irán no construya armas atómicas.

Hasta entonces serían revertidas las sanciones de más peso que afectan las exportaciones de crudo iraní y las transacciones financieras.

Las conversaciones han sido difíciles, no sólo por la complejidad de los temas sino también por el profundo recelo entre las partes.

Los iraníes, conscientes del rechazo entre los sectores radicales internos a que se les impongan restricciones a su programa atómico, han insistido en preservar el derecho a enriquecer uranio para producir combustible nuclear, con el argumento de que lo necesitan para generar electricidad y para fines científicos.

Los iraníes igualmente pretenden una máxima reducción de las sanciones que lesionan su economía, mientras que Estados Unidos y sus aliados buscan una disminución de esas medidas que se amplíe gradualmente. Incluso estas propuestas no han caído bien a Israel ni a algunos miembros del Congreso.