Hacen su agosto con el frío

Guía de Regalos

Nueva York — Durante los días de frío intenso muchos se restriegan las manos para entrar en calor, y algunos se las restriegan pero de contento, porque mientras más bajan las temperaturas más clientes hacen filas para comprar sus productos.

Como en la bodega Eastside, localizada en la calle 184 y la avenida Morris, en El Bronx, que desde que empieza la temporada de frío preparan un gran recipiente de té de jengibre, que es buscado en las mañanas por la gente que sale a trabajar.

“Cuando las temperaturas son normales de invierno, se venden unos 25 vasos de té, pero si bajan mucho, por debajo del punto de congelación, se venden más de 50”, dijo Ramón Sánchez, uno de los propietarios.

A Pedro, un vendedor ambulante de gorros, bufandas y guantes de la calle 188 y Grand Concourse, le gusta que la temperatura esté por los 37 grados Fahrenheit, porque la gente se detiene y compra.

“Pero cuando las temperaturas son demasiado frías, la gente no se para en la calle a comprar porque no soporta el frío, y sigue de largo”, dijo Pedro.

Sin embargo, en la tienda JKE, de la Grand Concourse, Juan Ramos, uno de los trabajadores, aseguró que el mejor día para la venta de gorros, bufandas y guantes “es cuando el frío no se puede aguantar”.

“Las ventas de estos artículos suben hasta un 100% y la gente hace fila para comprarlas”, sostuvo.

La taxista Nancy Jiménez, de la base de taxis First Class de Manhattan, aseguró que los mejores días para los taxistas son los de mucho frío, “porque la gente prefiere usar nuestros servicio a estar en una estación de autobuses cogiendo frío”.

“Los días de frío intenso la clientela aumenta en más de un 30%”, dijo la taxista con 25 años tras el volante.