Debate por cámaras en exterior de negocios en Manhattan

NYPD sugiere que comerciantes coloquen los dispositivos mirando hacia la calle para prevenir asaltos, pero las reacciones a la propuesta varían
Debate por cámaras en exterior de negocios en Manhattan
El bodeguero Jorge Reyes señala una de las cámaras de seguridad en su negocio.
Foto: EDLP / José Acosta

NUEVA YORK — La Policía de Nueva York (NYPD) quiere que los dueños de negocios del área del cuartel 32 en Central Harlem coloquen sus cámaras de seguridad mirando hacia la calle para que los ayuden a resolver crímenes.

El programa, denominado “Grid Seach”, fue recibido con beneplácito por algunos comerciantes, pero por otros con temor a retaliación de parte de los delincuentes.

Jorge Reyes, de 44 años, dueño de la bodega 266 West, de la calle 135, calificó el plan de “perfectamente bueno”, porque “eso nos protege a nosotros, protege el área y la comunidad”.

El negocio de Reyes, pese a estar ubicado cerca del cuartel 32, fue escenario de un robo hace varios años, y por ello el comerciante tiene varias cámaras dentro y fuera del local.

“No tenemos muchos problemas de crimen en esta área, pero si ocurre cualquier cosa, la cámara puede proporcionar una buena evidencia”, dijo Reyes.

El inspector Rodney Harrison, comandante del cuartel 32, lanzó el proyecto el mes pasado, con la idea de conseguir que los más de mil comercios de la zona vigilen las calles con sus cámaras de seguridad. El plan requiere, además, que los vendedores le den a la policía acceso a las grabaciones en caso de ocurrir un incidente frente al negocio.

La mayoría de los crímenes en nuestra comunidad ocurren afuera”, dijo Harrison.

Uno de los visitados por la policía del cuartel fue el dueño de una cafetería de St. Nicholas, quien prefirió el anonimato.

“Yo no voy a participar en el programa porque por aquí hay muchos atracadores y ladrones y no voy a arriesgarme a que me maten por colaborar con la Policía”, expresó el comerciante.

Carmen Aponte, dueña de un salón de belleza, adelantó que si la Policía le ofrece participar en el programa, ella aceptaría.

La propuesta atrajo la atención de la Unión de Libertades Civiles de Nueva York, quien cuestionó de qué modo la Policía puede garantizar que las grabaciones no se usarán para espiar a los residentes sin causa probable.