Acusan a 49 diplomáticos rusos por fraude al Medicaid en NY

Se les imputa falsificar sus nóminas para usar el beneficio médico, mientras que gastaban miles de dólares en artículos de lujo
Acusan a 49 diplomáticos rusos por fraude al Medicaid en NY
Al explicar el fraude, el fiscal Preet Bharara sentenció: "La diplomacia debería dedicarse a extender la mano, no a robar los bolsillos en su país de acogida".
Foto: AP / Jason DeCrow

Nueva York, 6 dic – La fiscalía federal de Manhattan presentó cargos contra 49 diplomáticos rusos y algunas de sus esposas por una trama de fraude que, entre 2004 y agosto de 2013, obtuvo cerca de manera ilegal medio millón de dólares procedentes de Medicaid, el plan público asistencia médica para los desfavorecidos.

El fiscal del distrito federal del sur de Nueva York, Preet Bharara, presentó cargos por fraude contra diplomáticos, en activo o no, de la Embajada de Rusia ante las Naciones Unidas, del Consulado General en Nueva York o la sede neoyorquina de la Oficina Comercial de Rusia en Estados Unidos.

Los implicados falsificaron sus nóminas o presentaron como ciudadanos estadounidenses a algunos de sus hijos para acceder a las ayudas del Medicaid, especialmente las respectivas a embarazo, maternidad y pediatría.

La acusación señala que, en concreto, una pareja de acusados solicitó y obtuvo esas ayudas a pesar de que luego sus tarjetas de crédito registraban compras de hasta $48,000 dólares en un año, incluyendo productos de lujo.

“La diplomacia debería dedicarse a extender la mano, no a robar los bolsillos en su país de acogida”, aseguró Bharara en un comunicado.

“Este sistema médico está pensado para ayudar a familias desfavorecidas estadounidenses” y el supuesto abuso de los imputados refleja, “corrupción vergonzosa y sistemática por parte de los diplomáticos rusos en Nueva York“, añadió.

De las 49 personas implicadas en este caso, 11 residen actualmente en los Estados Unidos: cinco de ellos trabajan la Embajada de Rusia ante las Naciones Unidas, cinco más son esposas de diplomáticos, y el último trabaja en la Embajada de Rusia en Washington.

Los restantes 38 acusados no residen ya en Estados Unidos, precisó la fiscalía federal.

En Washington, una portavoz del Departamento de Estado consideró que esta acusación no debería afectar a las relaciones bilaterales con Rusia.

“Hay demasiados asuntos importantes en los que debemos trabajar juntos. El sistema de justicia seguirá adelante como lo hace aquí y no creemos que debería afectar a nuestra relación”, señaló ayer la portavoz, Marie Harf, en una rueda de prensa.