México salió bien librado

Buscar jugar el hasta ahora esquivo quinto partido no pinta muy para el 'Tri'
México salió bien librado
Integrantes de la selección mexicana durante un práctica para enfrentar a Nueva Zelanda, al que golearon en los dos partidos del repechaje y aseguraron su boleto.
Foto: AP

LOS ANGELES — El juego de expectativas que regaló el sorteo del Mundial Brasil 2014, deja lugar al frontón frío y rotundo de la realidad.

El dictamen es inapelable. Grupo A: Brasil, Croacia, México y Camerún, con un tufillo a peligro, que luce inevitable.

Mala cosa estar en el grupo donde juega el país sede y candidato al título que por llamarse Brasil deja las cosas en un boleto a octavos para tres rivales.

Nadie cree que Brasil no va a avanzar y ahora a México le toca retorcer el cuello a su pasado reciente, llevar a los estadios brasileños el fútbol que puede jugar para rifarse su suerte ante Croacia y Camerún.

Eso es lo malo.

Lo bueno es que la selección que dirige Miguel Herrera no se cruza con rivales “imposibles”, sino con dos enemigos frente a los que puede jugar de poder a poder.

México ya le ganó a Croacia en el Mundial 2002 y frente a las selecciones africanas, siempre complicadas por su ventaja física, el choque es parejo.

Una Croacia que es expresión de fútbol técnicamente rico y tácticamente indisciplinado de los balcanes. Una selección que suma el poder goleador de Mario Mandzukic, el referente ofensivo del Bayern de Munich, campeón de Europa y el talento de Luka Modric, el todo terreno del Real Madrid.

“Al menos no quedamos en un grupo con dos selecciones europeas y una sudamericana”, dijo Miguel Herrera. “Lo bueno es no abrir ante Brasil”.

Esas palabras del estratega mexicano dejan un realismo cortante y un optimismo moderado.

Sabe Herrera y lo sabe todo México, que la suerte no ha jugado del lado del ‘Tri’ esta vez y que esta cita en Brasil donde buscan superar la maldición de las mil trabas para jugar el famoso quinto partido, no pinta muy bien, fundamentalmente por el nivel que ha mostrado la selección en la ruta de Concacaf.

Pudo ser peor, es de alguna manera el mensaje obvio. Evadirse de algunos riesgos mayores como Grupo G o D, alimenta el debate, pero no disimula el riesgo de quedar fuera.

México en el grupo A frente a rivales dados al buen fútbol, lo que desde ahora obliga al ‘Tri’ a armarse en lo técnico y en lo táctico para pelear la tenencia de la pelota, porque frente a Camerún y Croacia, robarse la iniciativa y dictar los partidos puede ser la clave para conseguir, —detras de Brasil—, el segundo boleto a octavos.

Nada que celebrar, está claro, pero nada que desde ahora liquide la ilusión de México. Primero hay que jugar.