Propuesta de ley disminuiría ruido cerca de aeropuertos

Propuesta de ley disminuiría ruido cerca de aeropuertos
El Congresista Joe Crowley se dirige a la prensa en el aeropuerto LaGuardia, para anunciar una propuesta de ley para disminuir el ruido de aviones en el vecindario.
Foto: vHumberto Arellano

Nueva York —Para muchos habitantes del noreste de Queens, residir entre dos de los aeropuertos de mayor tráfico del país significa vivir en medio del ruido de turbinas.

Sin embargo, un proyecto de ley impulsado por el congresista demócrata Joseph Crowley, cuyo distrito 7 incluye partes del este de El Bronx y el norte de Queens, le daría un poco de paz al bullicio que se ha hecho cotidiano en los sectores cerca de los aeropuertos LaGuardia y John F. Kennedy.

“Merecemos cielos tranquilos”, dijo Crowley ayer en la terminal A del aeropuerto La Guardia, en Queens. “La Ley de ‘Silent Skies’ (Cielos silenciosos) ayudará a lograr ese objetivo al exigir que las compañías aéreas comiencen a tener flotas con aviones más nuevos, menos ruidosos”.

Durante la conferencia de prensa, el congresista Crowley anunció que presentó el miércoles en el Congreso el proyecto de ley, que le exigiría a la Administración Federal de Aviación asegurarse que todas las compañías aéreas estadounidenses comiencen a bajar los niveles de decibelios de sus flotas para finales del 2015.

“Sabemos por los estudios que la contaminación acústica y el ruido es muy perjudicial para los niños y los ancianos, especialmente entre los jóvenes en la etapa de aprendizaje”, señaló el congresista, quien agregó que el proyecto de ley también fomentaría la investigación y desarrollo de tecnologías de motores más silenciosos.

Los vecinos del área se mostraron complacidos con la propuesta. “Sería bueno si pudieran hacer algo para acabar con el ruido. A diario se escucha fuerte el zumbido de los aviones y tiemblan las ventanas”, comentó Jaime León, un ecuatoriano que vive cerca del aeropuerto LaGuardia desde hace 16 años.

Rosie Marie Povorno, otra residente, dijo que sólo quiere un poco de tranquilidad y espera que algún día pueda disfrutar con su familia un asado en el patio de su casa sin tener que soportar el ruido ensordecedor de los aviones.