Despiden los restos de Leticia Ponce

Despiden los restos de Leticia Ponce
Los cambios no están asociados por los riesgos de cadávares asociados con el Covid-19.
Foto: Fernando Martínez / EDLPMARIELA LOMBARD

ELIZABETH, NUEVA JERSEY — “Mami no murió, ella está despierta”, expresó con una tímida sonrisa el pequeño Cristian, al ver una fotografía de su madre, Leticia Ponce. La imagen fue tomada hace más de un año, antes de que a la joven madre se le detectara un tumor cancerígeno en la garganta.

La frágil voz del pequeño de tres años, que rompió el silencio de la capilla de la Funeraria Las Rosas, causó el llanto de su padre, Saúl Castro.

“Es muy duro, cómo puedo calmar el dolor de mis hijos”, expresó Castro con lagrimas en el rostro. “No sé qué haré”.

Sus hijos Saúl Jr., de nueve años, y Alexis, de siete, lo reconfortaron con un abrazo fuerte y prolongado.

Leti, como era conocida en Elizabeth, Nueva Jersey; murió la mañana del viernes sin cumplir su deseo de viajar a México para rencontrarse con sus padres, a quien no veía desde hace más de una década.

Unas semanas antes de su fallecimiento, la mexicana de 27 años pidió a la comunidad agradecer por la vida y la salud, compartiendo un conmovedor mensaje desde su modesto hogar.

Con rosarios en mano, amigos y familiares cercanos oraron por el descanso de Leti, cuya historia inspiró a decenas de familias a mantener el amor y la fortaleza en momentos difíciles.

“La comunidad seguirá apoyando a la familia de Leti. El cariño que se tenía esta joven pareja se mantuvo firme hasta el último momento”, dijo Noe Tobón, amigo cercano de sus parientes.