El ‘hoodie’, el rap, y las decisiones instantáneas

El ‘hoodie’, el rap, y las decisiones instantáneas
George Zimmerman evitó ser condenado por la muerte de Trayvon Martin.
Foto: ap

En el caso de Trayvon Martin, el joven que murió a balazos en un enfrentamiento con George Zimmerman, un hecho importante en la polémica publica fue que Martin tuvo puesto un “hoodie”.

Zimmerman evitó ser condenado acudiendo a una ley en Florida que permite fuerza mortal si uno percibe una amenaza.

Florida ahora tiene otro caso similar, el de Michael David Dunn y Patrick Phillips. Dunn mató a Phillips después de un enfrentamiento en un estación de gas que comenzó cuando Dunn se quejó de la música que venía del auto de Phillips. Dunn dice que está seguro que Phillips le iba a disparar, aunque Phillips estaba desarmado.

En este caso el hecho importante – ese detalle que será mencionado cada vez que se habla del caso —es que fue música rap.

Un “hoodie” y música rap. Son hechos sin mayor relevancia legal.

Pero tienen muchísima importancia. En ambos casos, el momento clave que desencadenó la violencia fue cuando la subconsciencia percibió el peligro. No es un momento racional, una evaluación considerada de todas las circunstancias objetivas. Es un impulso generado por rasgos de información filtrados por nuestras lentes psicológicas.

Es así como la piel negra y un “hoodie”, o la música rap, suena alarmas. Y si hay al alcance una pistola, es así como alguien sin motivo asesina a un inocente.

Todos tomamos decisiones instantáneas. Pero los que defienden el derecho de llevar armas no quieren reconocer esta verdad. Piensan que más armas legales resultaría en menos peligro, porque los criminales pensarán antes de actuar con impunidad. Pero eso supone que todos –los héroes y los criminales– hacen cálculos racionales.

Los que defienden el derecho a las armas tienen que decidir. Si quieren que simpaticemos con Zimmerman y Dunn y sus decisiones erróneas pero instantáneas, tienen que reconocer el peligro de tales decisiones si hay más armas legales. De lo contrario, deberían afirmar que Zimmerman y Dunn cometieron un crimen.