Venezuela supera crisis carcelaria

Caracas — La crisis crónica de las cárceles en Venezuela se encamina a su fin, según la ministra de Servicios Penitenciarios, Iris Varela, cuya labor, según sus detractores, no pasa de buenas intenciones mientras las condiciones de reclusión se agravan.

Se trata de una ministra “preñada de buenas intenciones, pero lamentablemente los presos siguen muriendo”, dijo Humberto Prado, titular de la ONG Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP).

A manera de balance de lo que han sido sus dos años y medio de gestión, Varela destacó ayer en un programa de la emisora estatal Venezolana de Televisión que ha logrado retirar las armas en poder de los reclusos del 85% de la treintena de cárceles del país, que albergan a unas 53,000 personas, alrededor del triple de su aforo.

La ministra dio cuenta de que hay “régimen (de control estatal efectivo) en todos los recintos de mujeres, en las entidades de adolescentes (…), así como en 19 cárceles masculinas.”

El 26 de julio de 2011 el presidente de la época, Hugo Chávez, creó la cartera de Servicios Penitenciarios, que desde entonces está a cargo de Varela, quien ha debido hacer frente a una decena de violentos motines, tras lo cual se han hallado en poder de los presos incluso fusiles, ametralladoras y granadas.

Según el OVP, durante 2012 murieron 591 reos y otros 1,132 resultaron heridos, un aumento que cifró en 5.53% con respecto a 2011 en la cifra de víctimas mortales.

En los primeros seis meses de 2013, el OVP, instancia que la ministra ha descalificado por privilegiar un supuesto afán de escándalo y desprestigio gubernamental, reportó 289 reos muertos.

El Gobierno y las ONG coinciden en que el sistema penitenciario venezolano ha sido perforado por “mafias carcelarias” dirigidas por reclusos que someten a los demás reos y controlan el ingreso y la tenencia de armas y estupefacientes, con admitidas complicidades de diferentes autoridades.