Papa lamenta rechazo contra migrantes

Papa lamenta rechazo contra migrantes
Fieles venidos de toda Europa asisten en la Plaza de Colón de Madrid a la festividad de la Sagrada Familia y escuchan la intervención del Papa.
Foto: efe

Ciudad del Vaticano/Notimex — El Papa Francisco lamentó ayer el rechazo y la explotación a la cual son sometidos los migrantes, al recordar que Jesús y sus padres se vieron obligados vivir el drama de los refugiados durante su exilio en Egipto.

Ante una Plaza de San Pedro abarrotada de fieles y desde la ventana de su estudio privado, en el Palacio Apostólico del Vaticano, Jorge Mario Bergoglio rezó su Angelus dominical y luego agregó una oración especialmente compuesta por él.

Pero antes habló sobre la fiesta litúrgica de ayer, que recuerda la “vía dolorosa” del exilio de José, María y Jesús en Egipto, donde experimentaron las condiciones dramáticas de los refugiados, marcadas por el miedo, la incertidumbre y las incomodidades.

“Por desgracia, en nuestros días, millones de familias pueden reconocerse en esta triste realidad. Casi todos los días la televisión y los periódicos dan noticias de refugiados que huyen del hambre, de la guerra, de otros peligros graves, en busca de seguridad y de una vida digna para sí y para las propias familias”, constató.

“En tierras alejadas incluso cuando encuentran trabajo, no siempre los refugiados y los inmigrantes encuentran acogida verdadera, respeto, aprecio por los valores que llevan. Sus legítimas expectativas chocan con situaciones complicadas y dificultades que parecen a veces insuperables”, agregó.

Instó a todos a pensar en el drama de aquellos migrantes que son víctimas del rechazo y de la explotación, pero también en los “exiliados” dentro de las mismas familias como los ancianos que a veces son tratados como presencias molestas.

Y apuntó: “un signo para saber cómo está una familia es ver cómo se les trata a los niños y a los ancianos”.

Señaló que la fuga a Egipto muestra que Dios está ahí donde el hombre está en peligro, sufre, escapa, experimenta el rechazo y el abandono, pero está también donde el hombre sueña, espera volver a la patria en plena libertad, proyecta, elige para la vida, la dignidad suya y de sus familiares.

También recordó las tres palabras que él recomienda siempre usar para que una familia pueda salir adelante: por favor, perdón y gracias.

“Este día nuestra mirada sobre la santa familia se deja atraer también de la simpleza de la vida que ella conduce a Nazaret. Es un ejemplo que hace mucho bien a nuestras familias, las ayuda a volverse cada vez más comunidades de amor y de reconciliación, en las cuales se experimenta la ternura, la ayuda y el perdón recíproco”, añadió.