Bayern Munich fue una aplanadora

Bayern Munich fue una aplanadora
El Bayern Munich fue un verdugo con otros equipos en el 2013.
Foto: AP

México/Notimex — El Bayern Munich simplemente fue el mejor club en Europa durante este 2013, gracias a la conquista del triplete y del Mundial de Clubes de Marruecos, con el aporte de dos entrenadores, Jupp Heynckes y el español Josep Guardiola.

A Heynckes le llevó solamente una temporada para formar en 2012-2013 a un Bayern Munich poderoso, capaz de ganarlo todo con un fútbol contundente, dejando de lado, tal vez, el mucho toque con el que brilló el Barcelona.

Heynckes arribó al equipo bávaro en 2011, y para temporada 2012-2013 conformó al equipo de gran manera que culminó con la obtención de la Liga de Alemania, acompañada de la Copa de Alemania y la Champions.

El entrenador germano, de 68 años, supo acomodar sus piezas y deslumbró con jugadores como el holandés Arjen Robben, el francés Frank Ribery, Thomas Müeller, el español Javi Martínez, Toni Kross, el croata Mario Mandzukic, Manuel Neuer, entre otros.

Aunque a inicios de 2013 se anunció que Josep Guardiola sería el sucesor de Heynckes para la campaña 2013-2014, eso no inquietó el accionar del equipo, que en la Bundesliga pudo despuntar con anticipación para coronarse.

El Bayern se coronó con 91 unidades, gracias a 29 victorias, cuatro empates y una derrota (ante Bayer Leverkusen), para dejar en 66 puntos a su más cercano perseguidor Borussia Dortmund.

Precisamente el “BVB”, dirigido por Jurgen Klopp, sería el rival más habitual del Bayern en este año exitoso. En la Copa de Alemania lo dejó en el camino, venciéndolo en cuartos de final 1-0.

Antes de llegar a la final de la también conocida como DFB-Pokal, los bávaros tuvieron exámenes duros en Europa.

El Bayern tuvo que pedir tiempo en la ronda de octavos de final contra el Arsenal. En Inglaterra ganaron 3-1 y parecía asegurado su boleto a cuartos.

Sin embargo, en el partido de vuelta en el Allianz Arena, el Arsenal fue capaz de anotar un 2-0 y quedarse a un gol de eliminar al Bayern.

Tras ese susto, que le hubiera impedido ganar la Champions, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes, ya no hubo confianza. Después de eliminar a la Juventus en cuartos, en semifinales acapararon las miradas.

El Bayern se mediría al Barcelona, un duelo muy cerrado. El equipo teutón le propinó a los catalanes una histórica y escandalosa derrota.

Con 4-0 en casa, ganaron 3-0 en el Camp Nou para instalarse en la final de la Liga de Campeones como amplios favoritos, pero si había un club que los conocía era precisamente el Borussia Dortmund, así que todo podía suceder.

En la gran final del 25 de mayo en Wembley, el Bayern Munich ganó el título, su quinta Champions tras vencer 2-1 al “BVB” con un gol del holandés Robben, al minuto 88, quien se quitó los fantasmas de ser un elemento que falla las ocasiones claras de gol en el momento importante.

Con la ‘Orejona’ y la Bundesliga en mano, el equipo de Heynckes se enfocó en el triplete: la Copa de Alemania.

El 1 de junio de 2013 en Berlín, el Bayern goleaba con tranquilidad 3-0, pero en los últimos minutos el Stuttgart revivió y acortó distancias 3-2. Pero no les alcanzó y los bávaros alzaron la copa.

Luego llegó el cambio de entrenador, Guardiola sustituyó a Heynckes y en su primera conferencia de prensa demostró su compromiso hablando alemán. “Pep” tuvo su primera gran prueba al disputar la Supercopa de Alemania.

El Bayern de Guardiola encaró al Borussia Dortmund. Fue un debut con el pie izquierdo luego de caer 4-2, único título que perdieron en el año.

La revancha de “Pep” llegó en la Supercopa de Europa, en duelo del morbo ante el Chelsea del portugués José Mourinho. El Bayern sufrió pero ganó en penales 5-4 tras un excitante 2-2.

En el inicio de la Liga de Alemania no se hicieron esperar las comparaciones con el Barcelona, debido a que se esperaba más aporte de Guardiola. Poco a poco el técnico español compuso al club, que dejó ir a Mario Gómez y fichó a Mario Gotze, ex Dortmund, y a un viejo conocido de “Pep”, Thiago Alcántara.

Con dos empates y triunfos ajustados, se pensó que Guardiola no era para el Bayern Munich; se extrañaba a Heynckes, pero el español no hizo caso y sus pupilos lo respaldaron. Ribery empezó a destacar para posicionarse más rumbo al FIFA Balón de Oro.

En Marruecos, el Bayern Munich conquistó el Mundial de Clubes. En “semis” derrotó 3-0 al chino Guangzhou Evergrande y en la final se conformó con un 2-0 sobre el local Raja Casablanca, firmando un año de ensueño.