Segundo bombazo terrorista en Rusia cobra 14 vidas

Hasta el momento, ningún grupo se atribuye la responsabilidad por las explosiones
Segundo bombazo terrorista en Rusia cobra 14 vidas
Cuerpos de los afectados permanecían hoy junto al autobús eléctrico en el cual explotó la bomba, mientras las autoridades investigaban.
Foto: AP / Denis Tyrin

MOSCÚ — Una explosión que destruyó un autobús eléctrico en Volgogrado, al sur de Rusia durante la hora de mayor congestión vehicular esta mañana y mató a 14 personas, al parecer fue perpetrada por atacantes suicidas del mismo grupo que ayer causó una explosión en la principal estación ferroviaria matando a 17 personas, dijeron las autoridades.

Conjuntamente han muerto más de 30 personas en las explosiones, que han provocado mayor tensión en la ciudad y ponen de manifiesto la amenaza terrorista que Rusia enfrenta mientras se apresta a ser sede de las Olimpiadas de Invierno, que es el proyecto preferido del presidente Vladimir Putin. Aunque los terroristas tienen dificultad para infiltrarse en las bien resguardadas instalaciones olímpicas, las explosiones demuestran que puedan hacer daño a la población civil en otros lugares de Rusia con sorprendente facilidad.

Volgogrado está situada a 650 kilómetros (400 millas) al noreste de Sochi, que es un centro clave en el transporte para el sur de Rusia, con numerosos autobuses interprovinciales con la volátil región de Cáucaso del Norte de Rusia, donde los insurgentes tratan de crear un estado islámico.

Vladimir Markin, portavoz de la Comisión Investigadora dijo el lunes que la explosión en el trolebús de Volgogrado fue ocasionada por una bomba similar a la usada el domingo en la principal estación ferroviaria.

“Eso confirma la versión de los investigadores que los dos ataques terroristas estaban vinculados”, indicó Markin en una declaración. “Podrían haber sido fabricadas en un mismo lugar”.

Ningún grupo se atribuyó la responsabilidad de inmediato por ninguna de las explosiones, que se producen varios meses después que el líder rebelde checheno Doku Umarov exhortó a que se lancen nuevos ataques contra blancos civiles en Rusia, inclusive en las Olimpiadas de Sochi en febrero.

Los ataques suicidas han sacudido Rusia durante años, pero por lo general en la región del Cáucaso del Norte, el centro de una insurgencia que trata de instaurar un estado islámico en el área.

La ciudad, otrora conocida como Estalingrado, también sirve como un importante símbolo que enorgullece a los rusos desde la histórica batalla durante la Segunda Guerra Mundial cuando los soviéticos revirtieron la corriente contra los nazis.

“Volgogrado, que constituye un símbolo del sufrimiento ruso y de victoria en la Segunda Guerra Mundial, ha sido elegida por los líderes terroristas precisamente por el valor que tiene en la mente popular”, destacó Dmitry Trenin, director de la oficina de Carnegie Endowment en Moscú, en una declaración.