Telenovelas 2013: Lo mejor y peor

2013 trajo éxitos como 'La Patrona' y fracasos como 'La tempestad', en un año con un notable tono de comedia
Telenovelas 2013: Lo mejor y peor
La Patrona, Telemundo
Foto: Alejandro Rentería, Telemundo

William Levy enfrentó una realidad que no conocía en 2013 al protagonizar una de las peores telenovelas del año que hoy termina.

La tempestad fue el fracaso más notorio de Univision y ni las actuaciones de veteranos como César Évora y Daniela Romo lograron salvar el hundimiento de la historia aburrida y carente de buenas actuaciones.

Pero las historias cómicas que emitió la cadena, como Por ella soy Eva, con Lucero y Jaime Camil, y Porque el amor manda, con Blanca Soto y Fernando Colunga, lograron altos niveles de audiencia.

A pesar de que éstas no eran novedosas ni las actuaciones fueran las mejores, lograron divertir al público de habla hispana que tiene que elegir dentro de lo poco bueno que existe en la programación “telenovelera” nacional.

Y aunque fue refrito de La indomable y Marimar, Corazón indomable fue otra consentida de un público con un deseo insaciable por la típica novela de amor entre una muchacha pobre y un joven rico inmaduro, fortaleciendo de paso la carrera de Ana Brenda Contreras.

Telemundo tuvo un gran año con varios éxitos, como El Señor de los Cielos, La Patrona y hasta con Marido en alquiler.

Las dos primeras —encabezadas respectivamente por Rafael Amaya como el narcotraficante Aurelio Casillas y Aracely Arámbula como una mujer con doble identidad que se enfrenta a todo por recuperar a su hijo — se convirtieron en la segunda y tercera más vistas en la historia de la cadena, mientras que la tercera presentó a Maritza Rodríguez como la inolvidable villana Teresa Cristina Palmer.

Pero no todo fue bueno ni popular en la pantalla chica. Además de La tempestad, Univision no obtuvo los resultados deseados con Corona de lágrimas con el llanto incesante de Victoria Ruffo, que necesita una renovación actoral urgente.

Aunque Amores verdaderos sí gozó de un gran éxito en ratings, la calidad interpretativa de esta producción fue más que pobre, sobre todo en las escenas de acción que parecían peleas de niños a cámara lenta.

Los fracasos de Telemundo fueron Dama y obrero, al juzgar por su apresurado desenlace que bien hubiera podido tomar más días al aire al tener los capítulos ya grabados para su emisión internacional y cuyo horario fue ocupado por la retrasmisión de la exitosa La Reina del Sur, con Kate del Castillo, la producción más vista de la historia de la televisora; y Santa Diabla, que se enfrentó al gran reto de ocupar el horario dejado por El Señor de los Cielos.

Esta última no logró cumplir con lo que el público de ese horario estaba acostumbrado, a pesar que su elenco, conformado por Gaby Espino, Aarón Díaz, Carlos Ponce y Ximena Duque, el más atractivo en horario estelar.

Y como ocurrió en otras producciones, ni la fama de Edith Gonzáles ni la de Humberto Zurita fueron capaces de ayudar a la popularidad de Vivir en destiempo de Azteca América. Ésta pasó sin pena ni gloria por este país.

LECCIONES DE 2013

• El 2013 ha sido un recordatorio a las compañías productoras que, en muchas ocasiones, la fama de un actor o actriz no es suficiente para atraer al público “telenovelero”. Éste quiere ser entretenido en casa tras un largo día laboral con una historia que tenga amor, drama y pasión y sin importar si es un refrito o no. Y si entre eso está una historia de amor rosa o una de narcocorridos, allí estará la audiencia sintonizando ese culebrón.

• Los actores también necesitan renovarse y dejar su zona de confort para satisfacer las necesidades del público, como lo hicieron Colunga y Rodríguez, y no pensar que el apoyo del público es eterno.

• Aunque la originalidad es casi inexistente en los melodramas contemporáneos, la calidad siempre debe de estar presente sobre todo ahora que es más común que familias enteras, incluyendo a hombres, se sientan frente al televisor. Por esto también las historias más apegadas a la realidad, sin importar lo cruda o violentas que parezcan, son de las más solicitadas en un mar de refritos innecesarios y mal hechos.