El nuevo abogado de la Ciudad

Bill de Blasio no deja de sorprender con sus nombramientos.

Esta vez lo hizo con la designación de Zachary W. Carter como máximo Asesor Legal de su administración. No es un cargo que le importe mucho a los latinos pero debería hacerlo, lo mismo que a toda la ciudad.

El abogado del alcalde se encarga de todos los asuntos legales de la ciudad. El cargo es una mezcla entre consejería legal para el alcalde y sus varias agencias municipales, y el manejo administrativo de los más de 700 abogados que emplea la ciudad.

Ser el representante legal de una ciudad tan inmensa no es fácil. Es más, es todo un dilema.

Cada vez que se abre una causa —por ejemplo, si alguien demanda a la ciudad, lo que ocurre millares de veces al año—, el jefe legal no sólo tiene que resguardar las arcas fiscales. Muchas veces tiene que enfrentarse a uno de los nuestros: el transeúnte que se rompió una pierna al tropezarse en una acera en mal estado, el hombre maltratado por la policía, el empleado municipal cuyos derechos no fueron respetados. ¿Qué intereses son más importantes, los de la ciudad o los del ciudadano?

Un vistazo al currículum de Carter apunta que podría transformarse en un verdadero abogado del pueblo. Un jurista templado y pragmático que procura que se haga justicia, sin importar si la ciudad es demandante o demandada.

Por un lado, y a diferencia de su antecesor, Michael A. Cardozo, Carter tiene a su favor una larga trayectoria en el servicio público.

Fue juez tanto a nivel estatal como federal, atendiendo causas pequeñas y grandes como magistrado del Distrito Este de Nueva York y del Tribunal Penal de la ciudad. En agosto, fue coautor de una columna en el Washington Times que instaba al Congreso a aumentarle el presupuesto a las oficinas de defensoría penal, aquellas que representan a personas sin medios para costear un abogado.

Como fiscal federal en Brooklyn, el primer afroamericano en la jefatura del cargo, Carter supervisó casos de gran resonancia social. Procesó a los policías acusados de dar golpiza y torturar al inmigrante haitiano Abner Louima en un recinto policial; los uniformados fueron condenados a cárcel y el NYPD terminó indemnizando millones a Louima.

A principios de los noventa, Carter participó en la formulación de cargos por la muerte de un joven a raíz de los disturbios entre negros y judíos en Crown Heights. Y fue Carter quien logró la condena de Jordan Belfort, el rapaz “lobo” de Wall Street que defraudó millones a inversionistas y acaba de inspirar una película.

El nombramiento de Carter coincide con lo que ya ha prometido De Blasio, quien no proseguirá con la apelación del caso “stop and frisk” —defendido por Cardozo hasta el último minuto— y cumplirá con las medidas impuestas por una jueza en agosto. Durante una conferencia de prensa el domingo, De Blasio también agregó que indemnizaría a los exonerados del conocido caso “Central Park Five”, en el que cinco jóvenes fueron condenados erróneamente por la violación de una mujer.

En la conferencia también habló Carter y sus palabras fueron prometedoras. “He tratado de usar la ley para nivelar el campo de juego para aquellos que buscan oportunidades y acceso igualitario a la justicia, libres de la carga de la discriminación”, expresó.