Embargan botes de ancianos

MEXICO/AP — Cuando numerosos efectivos de la Armada y agentes fiscales irrumpieron en ocho puertos deportivos en las costas mexicanas del Pacífico y el Caribe, los extranjeros que se encontraban en sus embarcaciones pensaron que se trataba de una gran operación antinarcóticos.

Sin embargo, estas personas, en su mayoría jubilados estadounidenses y canadienses, advirtieron al final que el objetivo de aquella gran movilización eran precisamente ellos, parejas que pasan sus años dorados navegando en botes modestos de unos 12 metros (40 pies) de eslora a través de puertos de clima cálido.

Después de inspeccionar más de 1,600 embarcaciones a finales de noviembre, la Secretaría de Hacienda anunció que había emprendido el embargo precautorio de 338 embarcaciones a las que acusaba de carecer de un permiso que cuesta el equivalente a 70 dólares.

Hacienda afirma que tiene cuatro meses para decidir si libera las embarcaciones o las vende en subasta.

Muchos propietarios de los botes aseguran que tenían el permiso pero que nunca se les pidió que lo presentaran. Otros dicen que errores numéricos menores en los trámites fueron utilizados como argumento para ejecutar el embargo provisional de las embarcaciones.

Esta acción corresponde a un nuevo esfuerzo del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto para incrementar los ingresos fiscales en un país con una de las peores tasas de recaudación entre las grandes economías del mundo.