Gobierno de EEUU investiga vertido tóxico en Virginia

La situación ha privado a 300,000 personas de nueve condados del estado del uso del agua
Gobierno de EEUU investiga vertido tóxico en Virginia
Funcionarios estatales distribuyen agua embotellada en la zona de Elkview.
Foto: AP

Washington – El vertido de un producto químico de una fábrica de tratamiento de carbón, ocurrido ayer en el río Elk, ha privado a 300,000 personas de nueve condados del estado de Virginia Occidental del uso de agua corriente, según informaron hoy los medios estadounidenses.

La Casa Blanca aprobó anoche la declaración de emergencia solicitada por el gobernador Ray Tomblin, por la contaminación de una central de suministro que obligó al Gobierno estatal a crear puntos de distribución en las áreas afectadas.

En un comunicado, Tomblin volvió a pedir este viernes a los ciudadanos que no utilicen agua del grifo para beber, cocinar, limpiar o bañarse, una alarma que provocó el cierre de bares y restaurantes y ha agotado el agua en algunas tiendas.

“Nuestra principal preocupación son los hospitales, las residencias de mayores y los más vulnerables”, señaló el gobernador.

El jueves por la tarde, algunos vecinos del condado de Kanawh comentaron en las redes sociales que las cañerías olían de una manera sospechosa.

Poco después, los bomberos y los empleados del Departamento de Protección Ambiental de Virginia Occidental detectaron una filtración de un químico usado en una industria de tratamiento de carbón en un tanque situado al lado del río Elk, que proporciona agua a los habitantes del centro y el suroeste del estado.

El vertido procede de una fábrica propiedad de la empresa Freedom Industries que se encuentra junto al cuerpo de agua en la capital del estado, Charleston, y se introdujo en la red de suministro de West Virginia American Water Company.

El producto químico filtrado, “4-Metilciclohexano Metanol”, que se utiliza para lavar el carbón, puede provocar quemaduras en la garganta y vómitos si se ingiere, a la vez que el contacto con la piel o los ojos puede producir irritaciones y problemas respiratorios, informaron las autoridades de salud estatales.

La empresa de suministro de agua, la Oficina de Salud Pública de Virginia Occidental y el Departamento de Protección Ambiental empezaron a tomar muestras de las aguas para tratar de detener la filtración.

“Este proceso llevará tiempo”, anunció el funcionario.

Se calcula que unas 100,000 viviendas y comercios y 300,000 personas de los condados Boone, Cabell, Clay, Jackson, Kanawha, Lincoln, Logan, Putnam y Roane resultaron afectadas por la filtración.

El Gobierno federal de EEUU abrió una investigación sobre la contaminación.

El procurador federal Booth Goodwin señaló, en un comunicado citado por Notimex, que varias agencias gubernamentales investigarán el suceso y esclarecerán las causas.

(Con información de EFE y Notimex)