A-Rod con pocas posibilidades

A-Rod con pocas posibilidades
Alex Rodríguez espera a que al menos le llegue un consuelo a su suspensión en la Corte Federal.
Foto: AP

Nueva York/AP — Las probabilidades están en contra de Alex Rodríguez en su intento por revocar en una corte federal su suspensión de 162 juegos.

Durante las últimas cinco décadas, la Corte Suprema ha establecido parámetros estrechos para que los jueces los tengan en mente cuando evalúan demandas para revocar las decisiones arbitrales. Esa posición fue reafirmada en 2001, cuando se pronunció en contra de Steve Garvey en su demanda contra la Asociación de Jugadores de Béisbol derivada de los casos de colusión de la década de 1980.

“Yo no creo que tenga una oportunidad”, dijo el profesor emérito de la escuela de leyes de la Universidad de Stanford, William B. Gould IV, expresidente de la Junta Nacional de Relaciones Laborales. “Hay muchos casos que se apelan a partir de los fallos arbitrales, pero la jurisprudencia a nivel del Tribunal Supremo hace que el éxito en gran medida sea poco probable”.

El Acuerdo Conjunto sobre Drogas entre las Grandes Ligas y la Asociación de Peloteros da al panel de arbitraje—compuesto por tres personas: el árbitro independiente más un representante de la gerencia y otro del sindicato— jurisdicción para revisar las sanciones emitidas como resultado de violaciones a dicho acuerdo.

El sindicato presentó una queja luego de que el Comisionado Bud Selig suspendiera a Rodríguez por 211 juegos en agosto, y el árbitro Fredric Horowitz presidió más de 12 días de audiencias el otoño pasado y el sábado recortó la pena a 162 juegos y la postemporada 2014.

Se espera que Rodríguez presente una demanda bajo el artículo 301 de la Ley de relaciones laborales de 1947, conocida como Ley Taft- Hartley, que permite acciones por violaciones de los convenios colectivos de trabajo.

“Hay razones muy específicas y estrechas para volcar un fallo arbitral”, dijo Jeffrey Kessler, socio de Winston & Strawn que ha representado a jugadores y sindicatos en muchos deportes. “O bien se demuestra que hubo parcialidad por parte del árbitro, o que hubo una vulneración manifiesta de alguna cláusula, o que tiene que haber una negación fundamental del debido proceso arbitral—los procedimientos eran completamente defectuosos—o, dentro del contexto de acuerdo colectivo, podría ser una decisión que es contraria a lo que llamamos la esencia del CBA. Así que básicamente hay cuatro objetivos y tienen que abordar uno de ellos, y no es fácil.”

Garvey había buscado cerca de $3 millones del acuerdo de $280 millones en los casos de colusión. Mientras que el noveno Tribunal de Circuito de Apelaciones falló en su favor y revocó la decisión de árbitro Thomas Roberts, el Tribunal Supremo revocó ese fallo.

“La ley establecida excluye a un tribunal resolver la controversia entre las partes en base a sus propias determinaciones, sin importar cuán errónea sea la decisión del árbitro”, escribió el tribunal en una decisión de 8-1.

Se espera que los abogados de Rodríguez soliciten un orden preliminar y traten de deponer a Selig—Horowitz se negó a obligarlo a testificar en el arbitraje, y Rodríguez abandonó la audiencia. MLB puede intentar sofocar cualquier citación judicial y en cambió obligar a un juez a emitir un decisión.

El Tribunal Supremo dictaminó en 1960 que “la negativa de los tribunales para revisar los méritos de un fallo arbitral es lo adecuado para el arbitraje en virtud de acuerdos de negociación colectiva. La política federal de solución de disputas laborales por medio de arbitraje se vería socavada si los tribunales tienen la última palabra en los méritos de las decisiones”.

En su decisión sobre ese caso, United Steel workers of America v Empresa Wheel and Car Corp., el juez Stephen O. Douglas escribió “un árbitro se limita a la interpretación y aplicación del convenio colectivo de trabajo, y no se sienta a despachar su propia marca de justicia industrial”.