Oficina de “Bob” Menéndez desmiente pesquisa del FBI

Reportes indican que el Congresista esta en la mira de las autoridades por haber auxiliado a los banqueros ecuatorianos William y Roberto Isaías
Oficina de “Bob” Menéndez desmiente pesquisa del FBI
Alegan que las nuevas denuncias contra el senador Robert “Bob” Menéndez (centro) forman parte de una campaña de difamación.
Foto: AP

Washington – La oficina del senador demócrata por Nueva Jersey, Robert “Bob” Menéndez, calificó este viernes de campaña de difamación los informes de que el congresista está siendo investigado por su presunta implicación con dos fugitivos ecuatorianos.

Según indicó anoche un canal de NBC en Nueva York, agentes del FBI y del Departamento de Justicia investigan si Menéndez intercedió ante el gobierno de EEUU para ayudar a dos banqueros ecuatorianos fugitivos, a cambio de donaciones políticas.

Fuentes anónimas citadas por el canal alegan que Menéndez hizo llamadas para que los dos hermanos ecuatorianos pudiesen recibir la residencia permanente, a cambio de donaciones a su campaña.

Los banqueros, William y Roberto Isaías, son requeridos en su país por desfalco y huir del país con hasta $100 millones tras el colapso de su banco.

Contactada esta mañana por La Opinión, la oficina de Menéndez negó categóricamente tener conocimiento de alguna investigación contra el senador, que preside el influyente Comité de Relaciones Exteriores del Senado, y sugirió que se trata de una nueva “campaña de difamación”.

“Un año después de que se lanzara una campaña de difamación falsa contra el senador Menéndez vemos una vez más a fuentes anónimas haciendo acusaciones desatinadas y chocantes”, dijo Juan Pachón, portavoz de Menéndez.

“Nuestra oficina trabaja cada año con literalmente cientos de personas y familias de todo el país que buscan ayuda con su proceso de inmigración. Revisamos cada petición que recibimos, y si se determina que cualquier exploración es apropiada, la hacemos”, agregó.

En el caso de la familia Isaías, Menéndez cree que ésta “había sido perseguida políticamente en Ecuador, incluyendo la confiscación de medios de comunicación de su propiedad los cuales eran críticos del gobierno. No tenemos conocimiento de ninguna investigación sobre las acciones del senador sobre este asunto”, subrayó el portavoz.

Pachón no dio detalles sobre quienes estarían detrás de la nueva campaña de acusaciones falsas.

Al parecer, en 2005, la embajada de EEUU en Quito recomendó la deportación de los dos banqueros, contra quienes pesa una orden de captura por parte de la Interpol. Sin embargo, el Departamento de Justicia considera que el gobierno ecuatoriano no ha presentado suficientes documentos que justifiquen su extradición.

Bajo las leyes estadounidenses, los hermanos Isaías no pueden hacer donaciones a campañas políticas en este país por su estatus de no residentes permanentes, pero presuntamente en 2012 algunos de sus familiares donaron más de $10,000 a Menéndez y otros $100,000 al Partido Demócrata.

Esta no es la primera vez que Menéndez, uno de los latinos de mayor perfil político en EE.UU., se encuentra en la mira de las autoridades federales.

El año pasado, el Comité de Ética del Senado evaluó las acusaciones de que Menéndez aceptó indebidamente viajes gratis de un influyente donante a la República Dominicana, algo que su oficina negó en su momento.

Agentes del FBI realizaron una redada en las oficinas de West Palm Beach (Florida) del acaudalado oftalmólogo Salomon Melgen, un amigo e importante donante político de Menéndez.

Su amistad con Melgen y las investigaciones paralelas contra el oftalmólogo atrayeron gran cobertura mediática tras revelaciones de que Menéndez hizo dos viajes a la República Dominicana en el avión privado del cirujano en 2010, sin reportarlos como obsequio, como exige la ley.

Menéndez reembolsó $58,500 a Melgen de su propio bolsillo por los viajes que no había reportado.

El blog conservador Daily Caller dijo que Menéndez y Melgen habían viajado a la República Dominicana y presuntamente contrataron los servicios de prostitutas menores de edad. Las acusaciones resultaron falsas.