Moderación con principios

La Casa Blanca asegura que el presidente Obama presentará mañana ante el Congreso una agenda para una “año de acción”, un borrador en que la reforma migratoria tiene una posición central. La cuestión es si esta vez tendrá más éxito que en ocasiones anteriores.

Lo cierto es que millones de inmigrantes siguen viendo con frustración como el proyecto bipartidista de una reforma integral del Senado se disolvió en la Cámara de Representantes, cuyo liderazgo republicano analiza la posibilidad de aprobar medidas independientes ligadas a la inmigración.

En realidad todavía hay no hay nada concreto sobre como actuará la Cámara Baja. Desde hace semanas se habla de que habrá una declaración de principios que guiarán a los congresistas republicanos en el tema migratorio. Todavía esto es tan solo una especulación.

El mandatario quiere una reforma este año y para ello se dice que en su discurso anual del Estado de la Unión será moderado sin atacar a los republicanos de la Cámara baja para dar margen de movimiento a su liderazgo en la disputa interna con el sector m as duro en inmigración. Obama aplicó sin éxito esta misma estrategia el año pasado al dedicar a inmigración solo 300 palabras de un discurso de casi siete mil palabras.

El presidente ha relajado sus exigencias de una reforma integral con tal de que la Cámara Baja apruebe alguna una medida para que pueda ser negociado con el Senado. Y de allí que surja una reforma con legalización, sin perjudicar la posibilidad de peticionar ciudadanía para los beneficiados después de los tiempos establecidos.

La estrategia demuestra la impotencia de la Casa Blanca por resolver el escollo de la reforma ya que sin ella el legado de Obama serán los records de deportaciones y la desilusión de los votantes que, a pesar del bloqueo republicano a una reforma integral, responsabiliza al presidente de no haber cumplido con su promesa electoral de reforma.

El presidente Obama puede usar el martes un tono diplomático y no confrontativo en cuanto a la inmigración , pero es fundamental que a la hora de las negociaciones se mantengan los principios básicos establecidos en el proyecto del Senado.

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