3 consejos para un San Valentín saludable

Celebra un Día de San Valentín con una nueva conciencia sobre tu alimentación. Los resultados se reflejarán en tu salud y en tu figura.

Luego de las fiestas y las comidas en exceso, llegó la hora de bajar las libritas de más y ponerse en forma para celebrar un 14 de febrero de manera saludable.

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Pero, ¿por dónde empezar? ¿Qué debemos cambiar en nuestros hábitos alimenticios para realmente comenzar el año saludablemente? ¿Cómo saber si estamos nutriéndonos correctamente? Pues bueno, aquí es donde algunos de mis humildes consejos pueden entrar en acción y ayudarte a empezar el año con el pie derecho.

La importancia del desayuno

El desayuno es sumamente importante.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que lo importante no es comer, sino alimentarse . Los alimentos que consumimos en el desayuno son el “combustible” necesario para poner en marcha nuestras capacidades, tanto físicas como mentales. Está comprobado que un buen desayuno mejora el rendimiento intelectual de grandes y chicos.

Algunos de los beneficios del desayuno son: mejora la concentración y el carácter, aumenta el rendimiento en el trabajo, favorece el mantenimiento de un peso corporal adecuado , mejora el rendimiento físico y escolar de los niños, aporta la energía para el buen funcionamiento del cerebro y de sus músculos y contribuye al bienestar de todos los seres humanos.

El sabor, el olor y la presentación de los alimentos juegan un papel muy importante al incorporar alimentos nutritivos en nuestras comidas. Por ejemplo, el aroma de las tostadas recién hechas en la mañana resulta irresistible para cualquiera.

Los cereales de diversas formas y colores son atractivos para los chicos, pero no necesariamente son los más nutritivos . Debemos tener en cuenta la cantidad de azúcares que contienen y el tipo de grano del cual están hechos. La fruta también es un alimento que no puede faltar. Presentarla en forma de ensalada o picada, en una variada gama de colores puede ser una buena alternativa.

Los batidos o smoothies también están muy de moda. Es una manera fácil y práctica de reunir todas las vitaminas y minerales necesarios para un buen rendimiento durante el día de una forma divertida y deliciosa, además de ayudarnos a limpiar el cuerpo de toxinas indeseadas.

La hora del almuerzo

El almuerzo debe ser equilibrado.

El almuerzo es otra comida importante . Siempre conviene que los papás averígüen qué comen sus hijos en el colegio durante la semana para preparar una cena saludable en casa y complementarlo con aquellos alimentos que no consumieron al mediodía.

  • Una porción de verduras crudas (una ensalada) o cocidas, por ejemplo, un puré de zanahorias y calabaza, papas, brócoli, espinacas, chícharos, berenjena y betabel, pero sobre todo verduras que estén en temporada. La verdura también puede incluirse en la salsa de un plato de pasta o en sopas tipo “cremas” que nos harán sentir satisfechos.
  • Una porción de proteínas: carnes magras, preferiblemente sin grasa, como el pavo, pollo o cerdo. Recomiendo consumir carne roja dos veces por semana, y cocinarla de la forma más sencilla posible, como por ejemplo a la parrilla, con pocos aderezos y respetando el sabor de la misma lo más posible. Deben consumirse sólo alimentos que hayan tenido “mamá” o que vengan de la tierra.
  • Una porción de frutas: enteras y frescas, y preferiblemente de temporada, ya que no habrían sido previamente congeladas. Su sabor es mucho más rico, ya que se recogen en la época de mayor maduración. También pueden combinarse con gelatina.

La importancia de la cena

La cena debe ser ligera.

La cena es una de las cuatro comidas principales del día, por lo que no es recomendable saltarla; lo que sí recomiendo es que sea más moderada que las otras comidas y evitemos ingerir carbohidratos.

A la hora de la cena, comer lo justo es la clave, lo importante es mantener la balanza y no dejar de incluir los alimentos que nos nutren. Evita los azúcares químicos y opta por opciones más saludables como la miel de abeja. Elegir platos livianos a base de verduras, como ensaladas o sopas es una opción perfecta.

Otro tip que te doy es que hagas más comidas al horno y frías menos, ya que con esto estarás ahorrando calorías y dinero en electricidad.

Es tu oportunidad de crear una nueva conciencia sobre tu alimentación. ¡Recuerda que una buena decisión vale más que mil pretextos!