Del cielo al suelo en San Francisco

Esta ciudad ya no es la misma. La gente se va. Es desplazada. Un mural ilustra esa sensación de estar sostenido en el aire, sin patrimonio, con el riesgo de caer
Del cielo al suelo en San Francisco
Un encuentro entre el mural de Mona Caron y la instalación de Dustin Fosnot abre la reflexión de dónde hemos de vivir en una ciudad tan cara como San Francisco. Foto Ricardo Ibarra/El Mensajero

SAN FRANCISCO.¬- Es una metáfora: las casas así sostenidas por endebles varas dobladas como a punto de trozarse y dejar caer en el abismo las fincas de corte victoriano. Es la visión ilustrada de la artista Mona Caron para describir la inestable situación de vivienda en que viven cientos de familias en esta ciudad, que como ella misma dice, “es tratado como un instrumento financiero”.

Escaleras colgantes interconectan a las casas de la pared con otras cabañas en tercera dimensión instaladas sobre lo que simula ser un árbol fijo sobre el techo. “¿Tendremos que irnos a vivir a los árboles para encontrar una nueva utopía y ser felices?”, se preguntó la artista al describir el mural que trazó en el Red Poppy Art House (2698 Folsom Street), en colaboración con Dustin Foston.

Sí, “es una metáfora, del estado del ser”, confirmó Mona Caron en una charla. “Es el reflejo de un estado precario en que se encuentra mucha gente aquí en San Francisco, donde tu casa no está segura, no está tan sólida al suelo, y eso no está haciendo sentirse en casa a mucha gente, que está como en el aire, insegura, ante una fragilidad casi imposible”, narró.

Incluyó en el mural las casas de algunos conocidos del barrio de la Misión que han sido amenazados de desalojo, como Paula Tejeda, dueña del establecimiento de empanadas Chile Lindo, en la calle 16 casi South Van Ness.

“Le conté que yo también estaba perdiendo mi casa. Un día me pidió una foto de mi casa. Y sabía que en algo andaba la Mona. Le saqué un par de fotos, se las mandé, y luego supe que estaba haciendo este trabajo tan simbólico, tan lindo, tan sensible”, contó Paula, quien añadió que lleva un año en “el limbo” por las acciones jurídicas en defensa del hogar que ha ocupado por 17 años. “Encontrar un lugar está imposible, por lo cual no tendría adónde ir”.

Justo ese día, afuera de Chile Lindo —ubicado a una cuadra de donde será erigido un edificio residencial con más de 10 pisos—, el supervisor David Campos era entrevistado sobre el mismo tema de los desalojos en los distritos que él representa –y que son de los más afectados en la ciudad—, por la televisión de Al Jazeera. No podía faltar la pregunta: ¿En qué va el proceso de protección a los habitantes de San Francisco en materia de vivienda? A lo que dijo que esta semana entrante la Junta Directiva introducirá una nueva normativa para entregar más recursos económicos a quien sea desplazado por la Ellis Act: “Vamos a incrementar la cantidad que se le paga a la persona desalojada para ayudarla a quedarse en la ciudad de San Francisco.

Los desalojos y el incremento del costo de la renta obedece a lo que llaman la nueva “fiebre de oro” en este lado del Norte de California, y que son las compañías tecnológicas que alimentan las redes digitales de internet, como son Google, Facebook, Twitter, Apple, YouTube, por mencionar a las más notables, y en el área de la medicina de vanguardia, la empresa Genentech.

Es el caso del barrio de la Misión, donde recientemente Mark Zuckerberg adquirió un inmueble por miles de dólares, el mismo barrio donde el artista y líder comunitario René Yáñez, y su esposa, recibieron la orden de desalojar la casa que habitaron con su familia por más de 25 años.

En el mundo fantástico, pero real, de Mona Caron, “las ciudades deberían ser habitadas por las personas que trabajan en ellas, y cuidadas por y para la gente”. Mientras eso no suceda, seguiremos viendo los camiones “Google” en las estaciones públicas de la ciudad para llevar a sus empleados a condados localizados más al Sur de la Bahía.

Vale la pena pasar al Red Poppy para apreciar el trabajo de Mona Caron —una artista emblemática por sus distintos trabajos murales en espacios urbanos de San Francisco—, pues tendrá que ser removido para próximas exhibiciones antes de que concluya el mes de febrero..