Empresario de Guerrero teme por su vida

MÉXICO — “Somos institucionales, respetamos el orden jurídico y somos aliados del gobierno, pero tienen que entender que estamos desesperados”. Pioquinto Damián Huato, líder de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Chilpancingo, explicaba en una entrevista radiofónica las razones de los empresarios en Guerrero para apoyar a los grupos de autodefensas mientras había un tiroteo de fondo.

O al menos eso creyó escuchar desde dentro de su casa durante varios minutos en los que se interrumpía a sí mismo para insistir al aire “aquí hay una mega balacera”. Pero luego vino la duda y reconoció que quizá era su “paranoia” derivada del atentado que sufrió hace unos días en el que murió su nuera.

El caso es que el líder de una casta empresarial “empobrecida” hasta los huesos por las extorsiones del crimen organizado se encuentra en la frágil cuerda que pende entre la vida y la muerte desde que señaló al alcalde de la capital guerrerense como cómplice, compinche y beneficiario de la delincuencia.

“Mi agresor se llama Mario Moreno Arcos”, repitió para recordar lo que hace dos días vociferó en una asamblea comunitaria del Valle de Ocotito.

El atentado fue en la carretera cuando un vehículo se atravesó para intentar asesinarlo, apenas después de reprochar en público la desatención de Moreno a la inseguridad por ser “un narcoalcalde” que abrió las puertas a secuestros y extorsiones.