El cubano que manda a los réferis
Nueva York Su mamá llamaba al fútbol americano ‘el deporte de los empujones’, pero para el cubano Alberto Riverón era una pasión que lo llevó del campo de juego a ser el primer réferi latino de la NFL.
“Era algo ajeno para mi madre. Ella pensaba que me podían lastimar, pero cuando llegué de Cuba fue el deporte que más me gustó”, comentó Riverón. “Yo tenía siete u ocho años cuando conocí este deporte. Más tarde, lo jugué en ‘high school’ como quarterback”.
Su pasión es evidente. A este cubano de Miami se le ilumina el rostro y sonríe cuando habla del que llama “el mejor deporte del mundo”, mismo que le ha dado un trabajo de ensueño al ser ahora el Director de Oficiales de la NFL, el cargo más alto que un latino ha ocupado en la liga.
Ha sido una ruta larga que comenzó en 1977 cuando se hizo árbitro para juegos juveniles luego de terminar su etapa como jugador de escuela secundaria.
“Cuando terminé la ‘high school’ ya no seguí jugando porque no era lo suficientemente bueno para seguir como quarterback en la universidad”, comentó entre risas. “Así que decidí tomar ese trabajo como algo aparte de lo que hacía para ganarme la vida y permanecer vinculado al deporte”.
Tras su paso por las escuelas secundarias, Riverón, de 53 años, encontró el camino para oficiar juegos universitarios. Durante 15 años fue árbitro colegial en las conferencias C-USA y Big East.
“La NFL tiene buscadores de talento que me contactaron y me dijeron que presentara mi solicitud para ser parte del cuerpo de árbitros de la liga”, recordó. “Eso hice y unos años después comencé en la NFL”.
Lo dice como si se tratara de cualquier cosa, pero es así como Riverón se convirtió en 2001 en el primer árbitro latino en la historia del juego, nada mal para alguien que se dedicaba a las ventas para ganarse la vida mientras oficiaba partidos de fútbol americano los fines de semana.
Hasta esta temporada, el trabajo de oficial o árbitro de la NFL era de medio tiempo.
“Claro que prefiero estar aquí. Es como cualquier otra profesión, hay que trabajar y estudiar mucho para salir adelante”, precisó.
Sobre por qué no hay más árbitros latinos, Riverón dijo que podría tratarse de la falta de información que aqueja a muchos jóvenes deportistas.
“Creo que muchos jóvenes se alejan del juego cuando ya no pueden competir porque ignoran que pueden seguir cerca de él si se hacen réferis”, indicó. “Nosotros ahora tenemos gente que va a las escuelas a hablar con ellos para decirles que pueden seguir por el camino del arbitraje si es que ya no van a jugar”.
Riverón ahora ocupa uno de los puestos más altos en la NFL y con eso han venido más responsabilidades, especialmente en años en que las decisiones de los oficiales han sido cuestionadas.
“Siempre hay un poco de preguntas, de dificultades. Pero es el mejor juego del mundo y siempre va a haber jugadas que no vamos a cogerlas bien”, argumentó Riverón.
Para lograr las marcaciones correctas, la liga implementa programas académicos y físicos.
“Hay que estudiar y estudiar mucho para estar listo”, señaló. “Se mira mucha película, los juegos de la semana. Se toman exámenes, tenemos reuniones durante el año. Además hay que ejercitarse, cada réferi toma un examen físico cada año. Si no lo pasan no pueden ser árbitros. Deben tener cierto peso. Deben estar bien del corazón. Contar con una visión perfecta”.
El ya no se preocupa por pasar esos exámenes. En su puesto, el cubano está a cargo del programa de repetición instantánea y de la asignación y evaluación de réferis. Además debe preparar y distribuir videos y materiales para mejorar la precisión y la consistencia.
“Debemos tomar en cuenta que el juego ha cambiado mucho”, acotó.
“Hoy en día contamos con los mejores atletas del mundo. Son hombres muy rápidos haciendo maravillas y nosotros tenemos que marcar las jugadas en el momento justo, basados simplemente en lo que vemos y no en la presión de otras personas para cuidar la integridad de réferis, atletas y el juego mismo”, finalizó Riverón.